Agencias y resistencias de las mujeres en el pensamiento filosófico en América Latina 609 testimonial, debido a la línea de investigación que le interesaba, el feminismo latinoamericano, y la forma en la que expresaba su sentipensar. La prolífica obra que escribió muestra algunas inquietudes comunes a este trabajo, tales como: la ausencia/exclusión de las mujeres en el pensamiento filosófico en América Latina, la construcción de herramientas y metodologías que permitan mostrar que las mujeres han estado presentes en estas historias. Ideas feministas latinoamericanas y Feminismos del Abya Yala. Ideas y proposiciones de las mujeres de 607 pueblos en nuestra América, como muchas otras de sus sobras, están permeadas por ambas problemáticas debido a que fueron una constante tanto en sus trabajos ensayísticos como literarios. En este apartado ofrezco un acercamiento a dos herramientas epistemológicas que Gargallo construyó en su obra ensayística, con las cuales nos mostró los mecanismos de agencia y resistencia que ella misma aplicó para enfrentar los mecanismos de violencia epistémica: la razón narrativa y la razón dialógica, así como la relación que tiene con una historia del pensamiento de las mujeres en América Latina. La razón narrativa surgió como concepto y herramienta epistemológica mientras Gargallo percibía la injusticia epistémica presente en el campo filosófico latinoamericano relacionada a: 1) las formas de deslegitimación que recibía por parte de los, las filósofas e historiadores de las ideas mostrando sus prejuicio que han existido hacia las mujeres al ejercer este oficio y 2) el desprecio que existe por parte de la academia filosófica por expresiones no argumentativas, legitimando en este desprecio que sólo es posible una única forma de razón. Sobre el primer punto, nos permite reconocer los prejuicios epistémicos que existen sobre las personas agentes de conocimiento debido a que solían llamar a Gargallo como “escritora de ficciones”. ¿Cuá ntas veces se nombra con eufemismos o se deslegitima con adjetivos como “literatas” o “escritoras de novelas”? ¿Cuántas veces presuponemos o asumimos ciertas cualidades o adjetivos por nuestro género, raza e incluso nuestra pertenencia social? Para Gargallo, ser nombrada de este modo no fue impedimento, sino que estos intentos de “ofensas” le permitieron resignificar e incluso posicionarse dentro del campo filosófico latinoamericana tomando distancia de esos “filósofos”, “filósofas” e “historiadores de las ideas”. También esto evidencia el sesgo sexista que ha estado presente en el pensamiento filosófico desde el inicio de su historia, lo cual, a su vez, explica la exclusión de las mujeres como productoras de conocimiento.11 La expulsión de las mujeres del ámbito de producción de conocimiento no es ajena a esta dicotomía. El poder de este sistema de pensamiento consiste en que al superponer el par masculino-femenino a los pares tradicionales ya jerarquizados (mente-cuerpo, universal-particular, abstracto-concreto, racional-emocional, 11 El sesgo de género es un término que acuña y que identifica Celia Amorós en su libro Hacia una razón patriarcal y justo menciona que existe un componente ideológico presente en el discurso filosófico y que está atravesado por diversos sesgos entre ellos: el de género. Cfr. Celia Amorós. Hacia una crítica de la razón patriarcal. Barcelona, 1991.
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