Renata Bastos da Silva 594 En este sentido, el análisis de Laura (2018) sobre el impacto de la crisis de 2008 en Brasil debe leerse con atención para que otros contextos similares a ese no socaven la política anteriormente esbozada. Por otro lado, cabe destacar otro tramo de este período, especialmente de 2003 a 2010, observado por Carvalho (2018): Em suma, a maior arrecadação tributária e o menor grau de restrição externa, facilitados pelo boom de commodities, contribuíram para criar o espaço necessário para uma redistribuição de renda feita na margem. A superação desses limites exigia encarar de frente os conflitos mais acirrados, de modo a conferir maior solidez aos pilares do modelo. Infelizmente, o caminho escolhido a partir de 2011, embora tenha partido do enfrentamento de alguns desses conflitos, acabou levando também à substituição de alguns eixos importantes da política econômica do Milagrinho por um conjunto de medidas ineficazes. (CARVALHO, 2018, p. 52)12 Respecto a la Agenda Fiesp, Luara (2018) escribió: Essa agenda envolveu a redução de juros, a desvalorização do real, a contenção de gastos e investimentos públicos e uma política de desonerações tributárias cada vez mais ampla, além da expansão do crédito do BNDES e o represamento das tarifas de energia. Pode-se dizer com segurança que os resultados de sua adoção foram desastrosos. A desaceleração da economia e a deterioração fiscal que se seguiram acabaram criando as condições para uma segunda mudança de modelo a partir de 2015, desta vez levando ao abandono do pouco que havia sobrado dos pilares de crescimento do Milagrinho. (CARVALHO, 2018, p. 59) 13 Ante los desafíos que 2018 planteó a la agenda pública brasileña, Laura (2018) finaliza su libro advirtiendo: resultado fue una contracción sustancial de la demanda interna y dos trimestres consecutivos de caída del PIB.” CARVALHO, Laura. Valsa brasileira: Do boom ao caos econômico. São Paulo, 2018, p. 36. 12 Traducción libre de la autora del artículo: “En resumen, el mayor ingresso fiscal y el menor grado de restricción externa, facilitados por el auge de las commodities, contribuyeron a crear el espacio necesario para la redistribución de la renta hecha en el margen. La superación de estos límites exigía abordar de frente los conflictos más enconados, para hacer más sólidos los pilares del modelo. Desgraciadamente, el camino elegido a partir de 2011, aunque comenzó abordando algunos de estos conflictos, también terminó conduciendo a la sustitución de algunos pilares importantes de la política económica de Milagrinho por un conjunto de medidas ineficaces.”CARVALHO, Laura. Valsa brasileira: Do boom ao caos econômico. São Paulo, 2018, p. 53. 13 Traducción libre de la autora del artículo: “Esta agenda implicaba la bajada de los tipos de interés, la devaluación del real brasileño, el freno del gasto y la inversión públicos y una política de desgravaciones fiscales cada vez más amplia, así como la ampliación del crédito del BNDES y el represamiento de las tarifas energéticas. Cabe decir que los resultados de su adopción fueron desastrosos. La desaceleración económica y el deterioro fiscal que siguieron acabaron creando las condiciones para un segundo cambio de modelo a partir de 2015, que esta vez llevó al abandono de lo poco que quedaba de los pilares de crecimiento de Milagrinho.” CARVALHO, Laura. Valsa brasileira: Do boom ao caos econômico. São Paulo, 2018, p. 59.
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