Rocío García Rey 581 preguntas vanas, o falta documentar cómo se ha preparado «molecularmente» la mutación antes de explotar (Antonio Gramsci, citado por p. 49) Las aseveraciones hasta aquí hechas demuestran que históricamente las narrativas personales vinculadas a la legitimación histórica (e incluso literaria) han sido mayormente las biografías. Relatos cuasi hagiográficos de algún personaje que una vez narrada su hazaña deviene “héroe” en el circuito de construcción de hombres “importantes” dentro del gran escenario de la vida, donde la gran aventura y proeza en la vida fueron hechas e historiadas por los hombres. Romper el silencio por medio de la escritura Muchas escritoras a lo largo de la historia han escrito en la “clandestinidad” de los llamados, por Marcela Lagarde, cautiverios de las mujeres. Es en estos cautiverios que también han quedado sus producciones escritas. Por ello suscribimos lo enunciado por Gerda Lerner en Los orígenes del patriarcado cuando da cuenta de cómo hubo un momento en que los feminismos no prestaban atención a la relación de las mujeres con la historia, esta ausencia de interés, para la autora es una de las causas de la subordinación femenina. La ausencia de voz escrita de las mujeres contribuyó así a lo que es la base de la emancipación femenina: la historia, pues ha existido una distancia entre el saber histórico y la crítica feminista.19 Las mujeres han cooperado con la memoria humana, mediante la oralidad, ¿quién ha escrito esas historias? Por ello no es menor considerar el trabajo de Galena y Meneses. En el caso de la segunda, hay que considerar que Centroamérica, durante muchos años fue “tierra de escritores” no de escritoras. Leamos lo dicho por nuestra autora de Nicaragua: A partir de entonces (1979) nació entre nosotras una gran y fructífera amistad, que permanece hasta el día de hoy. María Eugenia contribuyó con varios proyectos de cultura, de manera solidaria, durante los siguientes cinco años. Entre otras aportaciones, es la autora de una Antología de poesía de mujeres, publicada bajo el título A puro golpe de amor, en la que incluyó a seis de nosotras: Ana Ilce Gómez, Daysi Zamora, Gioconda Belli, Michel Najlis, Rosario Murillo y yo, prologada por el comandante Tomás Borge; dicha antología fue presentada en la Feria Internacional del Libro en el V Aniversario de la Revolución.20 Leamos el fragmento del poema de la misma Meneses: “La propia insurrección” (1980) Resistirme a ser reducida por mínimos detalles al ojal, 19 Cfr. Lerner, Gerda, El origen del patriarcado, (introducción)Edición Digital, C. Carretero. Difunde Confederación sindical Obrera. 20 Meneses, Vidaluz, Balada para Adelina, Nicaragua, Ediciones Centroamericana, 2016 (Historias de vida), p. 182.
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