Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Rocío García Rey 577 que puede entenderse como el momento en que la coyuntura mayor de vida se presenta y esa coyuntura es ella misma: Para elegirse a sí misma y preferirse por encima de los demás se necesita haber llegado vital o reflexivamente a […]una situación límite. Situación límite por su intensidad, su dramatismo, su desgarradora densidad metafísica.9 Con base en lo anterior presentamos una situación límite de las que tantas vivió Benita Galena. Galeana vivió, como tantas mujeres el maltrato por parte del esposo, Manuel Rodríguez, quien no era padre la hijita de Benita. Después de un tiempo de separación, Manuel Rodríguez busca a Galena, quien para ganarse la vida trabajaba en un cabaret. Se reencuentran y ello coincide con la afiliación de Rodríguez al PCM. Un primero de mayo, el esposo sale al mitin y a repartir propaganda. Ello es causa de que lo apresen y de que Galena lo busque: […] Salgo a buscarlo. Le pregunté al agente de guardia, que si estaba Manuel Rodríguez, preso. -Sí – me contestó-, por insultar al Primer Magistrado- -Y ¿quién es ese? - ¡Cómo que quién es ése! Pues el presidente de la República. Todos los que insultan y tienen esas ideas como las del hombre que usted busca, van a la cárcel. Este momento de quiebre en el que nuestro personaje se siente altamente vulnerada por el hecho de sentirse de facto abandonada por algo que no comprendía, se ve interrumpido por un representante del PCM: - Señora, en representación del Partido Comunista de México le traigo un saludo por lo que le pasa a su marido… - ¡Ah!, ¿entonces por causa de ustedes está preso mi marido? ¡Ya verá lo que le va a pasar! 10 A partir de este momento la vida de Galeana da un giro inusitado. Los compañeros del PCM, le piden que hable en un mitin: “- Les dirá que su marido está preso por decir la verdad y defender a los trabajadores”. Galeana recibe una explicación acerca de que es el Partido Comunista. Acepta hablar, pero aquí queremos enfatizar que es la primera vez que lo hacía en público y más aún en términos políticos. La voz se despliega como arma de combate para exigir justicia, sin embargo, de manera paradójica, dicha justicia no existe, pues ella también es detenida. Es así como podemos decir que lo que llama la “imaginación autobiográfica”, en muchos casos es efectivamente la posibilidad de que los llamados “desposeídos” coloquen en el papel, como acto de memoria y rebeldía lo que vivieron, cómo lo vivieron 9 Castellanos, Rosario, Mujer que sabe latín… Op. Cit. p. 19. 10 Galeana, Benita, Benita, México, Brigadas para leer en libertad, 2017, pp. 91 – 93.

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