Rocío García Rey 575 la vida, puede ser una fuente histórica? A través de sus memorias y autobiografía, ellas dirían: sí, la vida misma y la rememoración con todos sus derroteros.2 En nuestro trabajo también utilizaremos los planteamientos de Paul Ricœur con respecto a la cercanía de narrar el hecho histórico y el hecho literario. Además, emplearemos algunas consideraciones de Hélèn Cixous. Se trata de aquellas vertidas en La llegada de la escritura y en La joven nacida. ¿Por qué Cixous? Porque estamos convencidas de que el mundo occidental no en pocos casos ha anulado históricamente el poder escritural de las mujeres, lo que ha devenido ausencia de autoras; es decir: ausencia de autoridad del sentipensar3 de las mujeres. Aun en el siglo XXI son pocas las escritoras quienes se les considera dentro del canon. En segundo lugar, como parte del mito del que hemos sido parte, de acuerdo con Rosario Castellanos,4 no hemos formado parte de la historia. Y como una especie de poliptoton si se es parte de un mito, desde luego careceremos de pensamiento para escribir. Así que no nos sorprenderá que más de uno(a) no haya tenido conocimiento de Benita Galena ni Vidaluz Meneses. Con respecto a las fronteras de muchos tipos me permito citar a Cixous: […] A ti, los cuentos te anuncian un destino de restricción y olvido; la brevedad, levedad que parte de la casa de tu madre para dar tres pequeños rodeos que te llevan confundida a la de tu abuela, quien te comerá en dos por tres. […] la historia te promete este pequeño viaje alimentario, que muy pronto te conduce al lecho del Lobo […].5 Este fragmento, en clave metafórica, bien puede ser develado en las mismas historias de nuestras autoras; porque resulta que estas mujeres fueron parte de las “letras aldeanas”, que quizá a pocos les resulte importante conocer. Así que el Lobo es la misma cultura colonizadora que, aunque de unos años para acá, ha parecido dar un vuelco hacia los escritos autorreferenciales, éstos tienen aún su jerarquía. ¿Quién que se nombre conocedor (a) de letras, diría: “no conozco los textos de Ernaux”? Continuando con el caso de Galena, en efecto: “La restricción y olvido”, como autora, tuvo mucha relación con su analfabetismo. Leamos lo que le respondió a Jorge Basurto, cuando éste le preguntaba con respecto a las historias que ésta le compartía al escritor Juan de la Cabada, y quien, de acuerdo con la militante, transformó en cuentos escritos los que ella le narró oralmente. JB.- ¿No los escribía usted? 2 Recordemos, al respecto, que desde la década de los años 20 (siglo XX) en Francia, la Escuela de los Annales, empezó a ampliar la visión para entender los hechos históricos. 3 Moraes, María Candida, “Sentipensar bajo la mirada autopoética o cómo reencantar creativamente la educación. “Para S. de la Torre, este término traduce un proceso de fusión y de integración del “sentirpensar”, asociado a otros impulsos bá sicos como persistir, interactuar, actuar, comunicar, etc. Consultado en http://www.ub.edu/sentipensar/pdf/sentipensartweb.pdf 4 Castellanos Rosario, Mujer que sabe latín… México, SEP/FCE, 1982. 5 Cixous Hélèn, La llegada a la escritura, Buenos Aires, Amorrourtu, 2006, p.28.
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