Lilia Granillo Vázquez 55 A OAXACA22 ¡Salve, Oaxaca! por la historia ungida para la cuna del ilustre Juárez: tierra bendita y para mi querida adonde un tiempo trasladé mis lares. Huérfana y sola y sin ningún consuelo, fatigada de llanto y de vigilia, y me brindó tu generoso suelo, amistades, hogar, patria y familia. Contra el destino insuperable muro fue para mí tu cariñoso asilo, y solo allí, bajo tu cielo puro, logró vivir mi corazón tranquilo. Allí, al abrigo de mi negra suerte, tuve un período de quietud y calma, que me dejó admirarte y comprenderte y saberte querer con toda el alma. Juzgué, leyendo los brillantes hechos que tu alta historia con orgullo enlaza, que no puede caber en otros pechos un corazón de tu valiente raza. Son tus hijos indómitos y fieros, y en la lucha ninguno los abate; porque eres nodriza de guerreros y la clásica tierra del combate. ¡Me fuera dado legislar un día! a todas las mujeres que estuvieran próximas a ser madres, mandaría a tu suelo, no mas porque nacieran Respirando los niños ese ambiente, de bélicos microbios impregnado, que en el pecho del tierno adolescente desarrolla el instinto del soldado. 22 Gimate y Buxó. Poesía Oaxaqueña 1860-1900. México, UNAM, 1966, pp. 91-92. Publicado al menos 2 veces en el siglo XIX: en La Lira Poblana, s/ed 1893 y en El álbum literario de Oaxaca.
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