Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Lisandro Jesús Solís Gómez 539 cuestionarlo. El comentario de cada uno de los relatos incidirá principalmente en dos aspectos: la representación del espacio doméstico y la manera en que aparece el cuerpo de la mujer. Finalmente, es evidente que la imagen del ser alado femenino resulta explícita en los relatos de Viviana Mellet y Rocío Silva Santisteban, pero se optó por incluir también el texto de Mariella Sala, pues, si bien no juega explícitamente con esta imagen, sí realiza una variación sugerente entre la concepción de la mujer idealizada y su transformación en fantasma, y problematiza el espacio doméstico y el cuerpo femenino. En ese sentido, puede leerse como un antecedente importante de los otros dos textos analizados, y ayudar a esclarecer que este tipo de procedimientos no eran exclusivos. 2.1. “La mujer invisible” (1984) o el afuera inexistente “La mujer invisible” apareció en Desde el exilio (1984), único libro de relatos de Mariella Sala. Este conjunto ha sido considerado por la crítica como uno de los primeros grandes logros de la literatura escrita por mujeres en la década del ochenta en el Perú24. El cuento narra las peripecias de la protagonista que se muda a su nuevo hogar con su pareja y su hijastra, y el proceso que termina convirtiéndola en un ser invisible. En este caso, el personaje principal queda convertido, aunque la ambigüedad del final no permite saberlo con certeza, en una suerte de fantasma que ironiza cruelmente la supuesta espiritualidad atribuida al á ngel del hogar: “En fin que no solo tenía que ser invisible para el resto del mundo, sino también para mí misma. Fue así como hace algunos días dejé de deambular por la casa y no logré ver más mi imagen reflejada en el espejo”25. De esta forma, el cuento puede leerse como una hipérbole que lleva lo ideal al plano de lo fantasmagórico. Uno de los primeros aspectos que llama la atención en este relato es la supresión de los espacios públicos. A lo largo del cuento, la protagonista siempre se encuentra “atrapada” en espacios cerrados, sea su casa o la de sus amigas, o, incluso, hacia el final, un sanatorio. Se omiten las descripciones de parques o avenidas. En otras palabras, la protagonista se encuentra siempre dentro de algún lugar. Incluso cuando se “traslada” a otros espacios, se omite cualquier descripción que advierta sobre la existencia del mundo exterior: Poco a poco dejé de comunicarme con ellas y empecé a disfrutar de mi nueva condición. Así, yo escuchaba estas sesiones con interés de entomóloga; atendía y observaba a esos seres que intercambiaban información sobre sus intereses, compromisos, ilusiones, como de un panal de abejas se tratara. Mis compañeras se limitaban a abrirme las puertas de sus casas sin siquiera saludarme. Yo buscaba un buen lugar para sentarme y mirarlas26. 24 Yolanda Westphalen. “Desde el confinamiento del exilio al horizonte de la escritura”. SALA, Mariella. Desde el exilio. Lima: Cocodrilo Ediciones, 2019, p. 109. 25 Mariella Sala. “La mujer invisible”. Desde el exilio. Lima: Cocodrilo Ediciones, 2019, p. 96. 26 Ibídem, pp. 95-96.

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