Mujeres, ángeles y fantasmas. Biopolítica y domesticidad en tres relatos fantásticos de finales del siglo XX 536 que las conformaba como seres abnegados y dispuestos al sacrificio por el bien de sus familias. Como deja entrever la descripción de Torres-Pou, el modelo del ángel del hogar servía para caracterizar a la mujer como un ser siempre bajo tutela. Ella podía ser hija, esposa o madre, y, por ende, estar sujeta a un padre, esposo o hijo. En ese sentido, se trataba de atarla al espacio doméstico como el único lugar posible para el desarrollo de sus cualidades innatas. Así, se creaba una barrera invisible, pero compacta entre lo público, reservado exclusivamente para los varones, y lo privado y doméstico, donde las mujeres debían desplazar todo su potencial de desarrollo como guardianas del hogar y protectoras de su progenie13. En ese sentido, es factible afirmar que el modelo del ángel del hogar funciona como un dispositivo, tal como lo define Giorgio Agamben. Este filósofo considera que los dispositivos intervienen en los procesos de subjetivación14, esto es, produce sujetos. En otros términos, “el dispositivo […] es sobre todo una máquina que produce subjetivaciones y solo como tal es también una má quina de gobierno”15. Para el caso del ángel del hogar, lo interesante radica en que este mecanismo sirve para consolidar una frontera entre los espacios públicos y privados, y simultáneamente para definir una identidad, siempre en posición de subalternidad, con respecto al otro masculino. En otras palabras, la aplicación del dispositivo del ángel del hogar delimita una subjetividad femenina diferenciada y demarca las fronteras del espacio que ocupa en la sociedad, y, por negación, ayuda a confirmar la posición del varón dentro de las estructuras patriarcales. La mujer, de esta forma, es situada, sin opción de escapar, dentro del espacio doméstico, que es concebido como su lugar natural16. Se puede hablar, entonces, del ángel del hogar como un dispositivo de carácter biopolítico. 13 Ob. Cit., Isabel Bermúdez. "El ángel del hogar: una aplicación de la semántica liberal a las mujeres en el siglo XIX andino". Volumen 4, número 30, 2008. 14 Giorgio Agamben. ¿Qué es un dispositivo? Buenos Aires: Adriana Hidalgo, 2014, pp. 18 y 22-23. 15 Giorgio Agamben. ¿Qué es un dispositivo? Buenos Aires: Adriana Hidalgo, 2014, p. 23. 16 Es importante constatar que estas ideas generaron réplicas de parte de los grupos de mujeres intelectuales que se aparecieron a finales del siglo XIX. Esta resistencia, en el caso peruano, encontró diversas formas de manifestarse. Por ejemplo, una de las escritoras que empleó el estereotipo del ángel del hogar en su narrativa con el fin de subvertirlo, tal como ha demostrado Torres Pou, fue Clorinda Matto de Turner. Esta autora, en su novela Aves sin nido (1889), aprovecha esta imagen para configurar a su protagonista, Lucía Marín, y, al mismo tiempo, para mostrar su competencia al intervenir activamente en el espacio público al tiempo que se mueve en una zona ambigua en la que afirma y erosiona el modelo del ángel del hogar. De acuerdo con Peluffo, Matto también amplió el campo de acción de las mujeres al concebir su influjo benéfico desde el ámbito de la caridad, lo que le permitió expandir los límites de lo doméstico hacia lo público e incrementar la participación femenina en asuntos no solo vinculados al hogar. Por su parte, Ramos sostiene que las intelectuales concibieron y defendieron modelos alternativos como el de la mujer escritora, que “rompe con la imagen de mujer sumisa, mujer subordinada frente a la figura paterna o varonil. Cfr. Joan Torres-Pou. “Clorinda Matto de Turner y el á ngel del hogar”. Revista Hispánica Moderna. Número 1, 1990, pp. 5-6; Ana Peluffo. “Bajo las alas del ángel de la caridad: indigenismo y beneficencia en el Perú republicano”. Revista Iberoamericana. Volumen LXX, nú mero 206, 2004, pp. 106 y 113; y Luz Estefany Ramos Dolorier. “El rol del ángel del hogar en Lima hacia fines del siglo XIX”. Riqch’ariy. Revista de Historia y Ciencias Sociales. Volumen 2, número 1, 2021, p. 101, respectivamente.
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