Elsa Leticia García Argüelles 514 Este teórico determina que una novela puede decirnos más verdades, las que el lector confronta con los discursos de poder y oficial vertidos por el discurso histórico. El lector tiene la agencia para cuestionar o recibir de manera pasiva dichas configuraciones en el discurso literario. La estética de esta novelística se desplaza de un modo concreto de la historia (el referente) hacia la ficción (el referido), creando elucubraciones que se tejen con la ética y la estética, pero la ética del novelista no es responder a pie juntillas lo dicho por la historia, sino más bien resignificar tales eventos y recrearlos a partir de la imaginación, --el contrato de lectura da libertad al autor y al lector--; entonces, ¿qué acontece con la libertad del personaje? La propuesta es pensar estas narrativas a partir de sus desplazamientos y fugas, pues su definición se resignifica con la época de producción de la escritura y con la propuesta del autor. Jitrik nos lleva a pensar en el modo de tratar la materia histórica, ya sea desde los grandes eventos históricos o desde el lugar de lo íntimo y lo subjetivo. Si bien, este ensayo recupera un telón de fondo sobre tal definición, no pretende seguir clasificaciones imposibles, se trata de repensar el lugar del autor y sus intenciones, el lugar del lector y sus percepciones, así como el lugar de la producción textual en un marco más amplio. La autoría: proyecto “feminista” y de literatura de consumo La autora Laura Martínez Belli ha centrado su obra entorno a la Novela Histórica y se ha vuelto un hito editorial. En su escritura propone gestos de mujeres en la construcción de personajes ficcionales, sobre todo, al enfocar su propuesta “feminista” y la construcción de su propia autoría. Sus obras son Por si no te vuelvo a ver (2007), El ladrón de cálices (Planeta, 2010), Las dos vidas de Floria publicada en Italia (Salani Editori), México (Planeta) y España (Piel de Zapa). La última página (Planeta 2014), finalista del Premio Letras Nuevas de Novela 2013. Carlota, titulada en España Locura Imperial, ocupó la lista de los más vendidos durante semanas y fue traducida a otros idiomas. Sus tres últimas novelas: Carlota (2017), La otra Isabel (2021) y La Mesa Herida (2023) nos muestran esta saga editorial que impresiona, no obstante, su obra desde la crítica literaria se ubica dentro de una literatura de consumo que anexa libros como si fueran objetos, no obstante, sus libros se venden, sus libros se leen. Lector, sí detenemos la lectura, quizás esto nos permita trazar algunas líneas sobre sus novelas, pero también de su autoría, pues este tipo de escritores/as fabrica una imagen de su autoría y la vende, al igual que sus libros. La biografía y autoría de Martínez Belli destaca un nomadismo que la conduce a México, de dónde toma varias figuras femeninas para novelar, así como tenemos presente la fotografía en las solapas de sus libros. La Novela Histórica deviene de una postura crítica frente al discurso político e histórico en América Latina que pone en crisis al lector, o surge de una inminente crisis frente a la realidad; por ejemplo, la novela de la dictadura, donde se develan la memoria y el olvido en medio de signos de poder que descifran un lenguaje estético y ético para evocar el pasado colectivo de quienes han vivido la violencia del poder militar. En algunas narraciones actuales su estrategia consiste en seducir al lector; en principio decide tomar un nombre reconocido en la Historia, propone planteamientos de lo “femenino” donde
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