Richard Leonardo-Loayza 437 apeló a otros tipos de textos, de los cuales extrajo varios datos. Si se sigue con atención las notas a pie de página que aparecen acompañando la novela, se podrá constatar que muchas de estas informaciones se deben a un trabajo de indagación, que la propia autora llevó a cabo con los sobrevivientes de los hechos narrados o los familiares de estos. Algunas de estas notas son, por ejemplo: • Todos estos datos son históricos y los hemos recogido con escrupulosidad (2010, 312). • Palabras textuales de testigos oculares. (2010, 530). • Sumamente interesados en adquirir datos positivos acerca de los últimos momentos del Tirteo arequipeño (como se le llama), no hemos omitido medio alguno para obtenerlos, habiéndolos recibido de testigos presenciales, de la misma familia, de sus hermanas que lo asistieron en los últimos momentos. Así, pues, cuanto hemos consignado acerca de Bonifaz, desde el momento en que cayó herido, hasta que expiró, es absolutamente histórico en todos sus detalles; por lo tanto es falso lo que hasta aquí se ha dicho al respecto, en algunos libros en los que se registran sus poesías (2010, 540). • Al hablar de Javier Sánchez y de su heroica Columna “inmortales”, hemos tenido el cuidado más escrupuloso para no consignar nada que no sea rigurosamente histórico; para esto, hemos recurrido al testimonio de personas respetables, que presenciaron sus hechos y muerte, al de sus mismos compañeros de taller, amigos y vecinos; hemos oído parte de esta narración, de boca de un “Inmortal” (acaso el único sobreviviente) anciano ya y casi inválido. (2010, 546) • Entre ellos, dícese que El Secretario Privado, que era arequipeño, renunció por esta causa, pero no hemos podido conseguir un documento en el que conste, por lo cual no nos atrevemos a asegurarlo. (2010, 570) MNB desarrolló una pesquisa tenaz en busca de los acontecimientos referidos en su novela. Hay que recordar que Jorge se empezó a escribir desde 1882, o sea, diez años antes de su publicación.5 En tal sentido, muchos de los protagonistas y testigos de estos sucesos aún continuaban con vida y podían dar testimonio de dicha revolución. De esta manera, MNB desplegó todo un trabajo de campo, en el que recopiló cuanta información pudo de los hechos que narra en su novela. Un aspecto sobre el que se desea llamar la atención es que ambos textos comparten una perspectiva común sobre Arequipa. Tanto Juan Gualberto Valdivia como MNB profesan una devoción intensa por su ciudad y los arequipeños. En Las revoluciones se dice: Vivanco se retiró con su escuadra a Islay; y cuando nadie esperaba que, con la noticia de haber sacrificado la preciosa juventud de Arequipa, fuera recibido en esa Ciudad, 5 Francisco Javier Delgado, uno de los primeros críticos que aborda la obra MNB y, afirma: “Desde 1882 tiene escrita parte de una obra histórica [Jorge o El hijo del pueblo], que aún no ha podido terminar por la dificultad con que, entre nosotros, se choca para conseguir los datos necesarios para un trabajo de ese género, por estar incompletos nuestros archivos” (1889, 1).
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx