Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Representaciones de lo indígena y la nación en Clorinda Matto, Dora Mayer y María Jesús Alvarado 410 extendieran a los indígenas los derechos laborales que conseguían con sus luchas, pero que lamentablemente “las sociedades obreras se mostraron incomprensivas”80, sin entender la importancia de tal apoyo. La prensa era clave para formar una corriente de opinión favorable a la justicia hacia los indígenas, pero en 1916 Mayer informó que la de provincias era mucho más receptiva que la de Lima, a excepción de El Comercio81. Eran los días álgidos de la sublevación de Rumi Maqui, y El Deber Pro- Indígena resultaba insuficiente para inculcar en toda la “masa ciudadana del Perú , la conciencia que le falta de la horrenda magnitud del crimen parricida que una clase social, dotada de ventajas morales y materiales, perpetra á la sombra de una indiferencia general incalificable”82. Reprochó a la prensa de Lima no haber hecho lo suficiente para hacer comprender al público “la enormidad de la catástrofe que desde lejos asistimos, no como simples espectadores, sino como cómplices y copartícipes en ella por las relaciones que se infieren de la solidaridad nacional83”. Contrastó la notable cobertura periodística que tuvo la Primera Guerra Mundial, con la de los atentados en Azángaro, casi desconocidos por los lectores pese a que su repercusión en “el vigor y el crédito del país” sería mayor que las consecuencias de la guerra europea84. Ante la falta de voluntad de la prensa limeña, publicó un Boletín Extraordinario sobre Azángaro. Alvarado consideró que las clases dirigentes peruanas carecían de moral, por lo que se requería que los particulares alejados de la política, vigilasen: la conducta de los funcionarios y de las grandes empresas, que entre nosotros ejercen omnímodo poder, y á cada acto incorrecto, á cada violación de la ley, elevemos enérgica protesta que repercuta hondamente en la opinión pública, haciendo caer la execración social sobre el autor del hecho inmoral85. Como Mayer, exhortó a los obreros en huelga por la jornada de 8 horas, a demandar, solidariamente, que los beneficios se extendiesen a la población indígena86. La relación de Alvarado con los obreros se mantuvo activa hasta su prisión (1924). 2.8 El recurso a la violencia En Aves sin Nido se representa al indígena como dócil, y su eventual “mala conducta” es justificada. Lucía Marín dice: “sé que cuando hace algo malo el infeliz indio peruano es obligado por la opresión, desesperado por los abusos” (ASN, p. 159). 80 Mayer (1913: 75). 81 El Comercio con frecuencia publicaba los artículos de Mayer y los de Zulen. 82 Mayer (1916: 193). 83 Mayer (1916:201). 84 Destacó la labor de denuncia de dos periódicos, La Autonomía, dirigida por Zulen, y La Federación, dirigida por Modesto Málaga, mientras que en Lima muchos periódicos y revistas enmudecieron, y se mofaron La Crónica y Variedades (Clemente Palma). En el sur andino, los periódicos de los gamonales (como El Eco de Puno) guiaron a la opinión pública en sentido “gamonalista”, postura que había sido reproducida en La Prensa de Lima. Ibidem. 85 Alvarado (1913: 64-66). 86 Alvarado (1913: 65-66).

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