Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Margarita Zegarra Flórez 409 2.6 Actores sociales responsables del cambio En la novela se habla de una responsabilidad colectiva. Fernando Marín pregunta: “¿Y quién libertará a toda su desheredada raza?, y Manuel responde: “Esa pregunta habría que hacerla a todos los hombres del Perú , querido amigo!”(ASN, p. 179). Mayer colocó la responsabilidad en las autoridades pero sobre todo en los propios indígenas. Por su visión evolucionista, Mayer creía que la evolución disolvería la servidumbre76, para lo cual había que crear conciencia en autoridades, lectores e indígenas. Reconocía las dificultades de éstos para modificar su situación servil frente a sus patrones, debido a su poder, al aval de las autoridades y a la mentalidad criolla. La ruta que les señaló fue la de aprender a defender sus intereses por la vía legal, en su propia circunscripción territorial y judicial, dejando de lado los recursos y memoriales al gobierno, que éste desdeñaba. Saber mover los resortes necesarios en su distrito judicial, presionar a los tímidos, amedrentar a los “que les niegan el acceso á la justicia de la Nación”77, y buscar el consejo de hombres ilustrados y conocedores de los mecanismos legales78, no dejándose explotar por abogados o tinterillos. Debían procurar llevar los juicios locales ante la Corte Suprema de Lima, único poder relativamente desligado de los gamonales, y denunciar las irregularidades cometidas en las Cortes Superiores de los departamentos. En 1915 destacó los logros de la Pro-Indígena en incentivar la capacidad de autodefensa de los indígenas79. La apuesta de Mayer por la vía legal no le impidió advertir al público sobre la explosiva situación en Puno, en donde podía darse un levantamiento indígena. Alvarado no desarrolló este aspecto, pero dado su aprecio de la protesta de los subalternos, habrá valorado la protesta indígena, aunque no el recurso a la violencia. 2.7 Actores sociales que debían apoyar Matto señaló que la acción pro indígena involucraba a todos los peruanos. Mayer esperaba despertar el compromiso individual de hombres ilustrados y morales, especialmente si estaban en roles políticos de congresistas, jueces, prefectos, subprefectos, párrocos, abogados y otros. Pero además exhortó a dos colectivos a dar su apoyo: los obreros y la prensa, aunque se llevó decepciones en ambos casos. En 1913 informó que la Pro-Indígena había invocado el compañerismo obrero para que se 76 Mayer (1914: 8). 77 Mayer (1915: 171- 172). 78 Ella señaló que sólo conocía a 3 abogados en cuya sinceridad podían confiar los indios: el puneño Francisco Chuquihuanca, el arequipeño Francisco Mostajo y el puneño Manuel Quiroga. 79 Señaló que ya se veían “los resultados de un proceso de educación cívica, que ha despertado en las distintas regiones del país un espíritu de resistencia al abuso y correcto manejo de los resortes legales, que promete terminar aunque sea en un remoto futuro, en la autonomía consciente de los pueblos de la República, acentuándose, al paso que se efectúa una paulatina descentralización en el seno de nuestra obra, el principio de la cooperación que es síntoma de los organismos sociales vigorosos y sanos”. Mayer (1915: 178).

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