Feminismo liberal vs. anarquismo radical: Obreras y obreros en Matto de Turner y González Prada, 1904-05 386 Entre 1900 y 1910, Cortés Conde nos explica que, la inflación en los precios de comestibles hizo que los sueldos aumentaran muy poco68. Ya que no existen estadísticas oficiales antes de 190769, no las hay para las huelgas durante el lapso que va de 1900-1904, cuando Matto compuso su argumento. Sin embargo, en el período que vino inmediatamente, es decir entre 1907 y 1916, había 1,200 huelgas, cinco de ellas constituyendo paros generales70. Pero no hay razón para dudar de que el descontento laboral no fuera en aumento en el lustro anterior, y en efecto así fue. Partiendo de fuentes no oficiales, Korzeniewicz establece que en 1903 había 63 huelgas en manufactura y en 1904, el año que Matto pronunció su discurso, 18171. ¿Qué postura adopta la autora dentro de este ambiente? Es menos desconfiada de los industrialistas que Prada, y opta por las negociaciones con ellos para evitar los paros. Francine Masiello, después de estudiar los últimos años de Búcaro Americano, concluye que la editora de la revista recelaba la sociedad contemporánea y ve la ciencia y la ética como dos ramas de control para suprimir la anarquía72. En el artículo aquí estudiado, Matto hace uso del liberalismo para suprimir el malestar laboral y razona que “las huelgas que conmueven al mundo industrial a nadie perjudican más que al obrero, que al jornal perdido no se recobra”. (Al razonar que el obrero es el que se perjudica más con el jornal perdido en una huelga, Matto no parece reconocer el abuso pecuniario más grande que el obrero vive diariamente y que existir bajo tales condiciones no puede ser nada menos que derrochador). Puesto que la pérdida del jornal afecta la esfera doméstica más que otra, la mujer debe oponerse a la huelga, no por otra razón sino porque “los hijos piden pan”. Matto entonces privilegia a la obrera, “honesta y pensadora” sobre los hombres en las disputas laborales porque, ella, “no va a la huelga”. Entonces las señoras, “guiadas por el delicado instinto de conservación de la paz doméstica”, prefieren negociar con los industrialistas. Semejante actitud en la mujer afecta a toda la sociedad, pues la labor femenina no se limita a la casa porque “por do quiera, ella trabaja con fe, en la escuela, el taller, la academia, las fábricas, las oficinas civiles, el comercio, el libro, la cátedra, y el periódico”73. Como la mujer participa en el progreso, en “la gran corriente evolutiva”74 en las esferas doméstica y pública, es en esta última en donde ella debe tener una voz, la voz principal, en las negociaciones. De acuerdo con su imagen de la sociedad como un organismo armónico, lo que llama en un momento “la ciudad fraternal, ciudad de luz”, Matto propone acercarse a los patrones, reconocer la inequidad social pero sí convencerlos de que “no hay por qué imponer sacrificio a nadie, sino pedir igualdad de procederes a ambas partes: patrón y obrero”75. Es decir, reconocer los derechos del industrialista, negar la igualdad absoluta, pero convencer al magnate de que no tiene por qué reprimir al jornalero. Debido a que los hombres van a las huelgas, son las mujeres, las que son físicamente diferentes de los 68 Cortés Conde, “The Growth of the Argentine Economy”, 341. 69 Korzeniewicz, “Labor Unrest in Argentina", 71. 70 Cortés Conde, “The Growth of the Argentine Economy”, 371. 71 Korzeniewicz, “Labor Unrest in Argentina", 75. 72 Masiello, Between Civilization and Barbarism, 86. 73 Matto, “La obrera y la mujer”, 56. 74 Matto, “La obrera y la mujer”, 56. 75 Matto, “La obrera y la mujer”, 53.
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