Thomas Ward 383 conservadora de Dato es que “seducen a muchos obreros”. Matto coincide con su apreciación. Ella recurre a los pensadores políticos españoles porque le sirven para fundamentar sus propuestas liberales. El socialismo radical no puede existir debido a la forma en que Dios creó la sociedad: “las diferencias de clase siempre existirán”46. Para ella existe el mismo fenómeno entre hombres y mujeres; ella comenta “lo irrisorio de la igualdad entre el hombre y la mujer, porque existen funciones físicas imposibles de canjearse”47. De la misma manera, observa la actitud femenina de la diferencia: “…ella mira los asuntos de igualdad social desde otro punto diferente al hombre”48. Como advertiremos en el último apartado de este análisis, la cuestión de género tendrá una importancia primaria en las negociaciones laborales con los industrialistas. La creencia implacable de González Prada en la igualdad se presenta en todos sus hilos argumentativos. Está implícita cuando pone en evidencia “la unión o alianza de la inteligencia con el trabajo”49. En un momento parece que Prada privilegia a la clase trabajadora sobre la burguesa cuando compara a los panderos con los periodistas y concluye: “hay ojos que no leen, no hay estómagos que no coman”50. Yo pienso que Prada no creía en la superioridad de los panaderos, sino que recordar que todos los estómagos necesitan alimento es un mecanismo retórico para invertir las jerarquías establecidas entre artistas y artesanos. Lo que se palpa en todo el ensayo de Prada es una creencia en la igualdad, en la simetría de las clases sociales. El intelectual y el obrero Ahora llegamos al núcleo organizador de estos dos ensayos. Matto de Turner censura la antigua partición aristotélica entre la torre de marfil y la sociedad y ve como cosa de ayer cuando “el pensador se aísla en su buhardilla”. Esta perspectiva es interesante en relación con el modernismo, movimiento contemporáneo al período en que Matto producía estos ensayos sociales. Dista de Rubén Darío quien en un cuento de 1888 pinta a cuatro artistas que tienen miedo del mundo industrial y utilitario. Acuden a una reina de origen á rabe quien los salva con su má gica: “Y desde entonces, en las buhardillas de los brillantes infelices, donde flota el sueño azul, se piensa en el porvenir como en la aurora, y se oyen risas que quitan la tristeza, y se bailan extrañas farándulas…”51. Las buhardillas en Matto cobran un significado muy distinto a las de Darío. Ella continúa poniendo aún más distancia entre su ideología y la de “El velo de la Reina Mab”: “hoy la electricidad obediente desciende de las alturas a las manos del hombre y el pensador se confunde con el pueblo”. El objetivo positivista se lleva a cabo cuando “la fuerza física y la fuerza intelectual, en íntimo consorcio, mueven la gigantesca rueda del progreso”52. Concretamente Matto se diferencia de Darío al proponer una escritura comprometida lo 46 Matto, “La obrera y la mujer”, 52. 47 Matto, “La obrera y la mujer”, 54. 48 Matto, “La obrera y la mujer”, 53. 49 Prada, “El intelectual y el obrero”, 62. 50 Prada, “El intelectual y el obrero”, 62. 51 Darío, Azul…, 33. 52 Matto, “La obrera y la mujer”, 51.
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