Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Mateana Murguía: Una escritora escribe sobre otras 364 sustentar un examen que la acreditaba como profesora;14 con ese título pudo iniciar su larga carrera magisterial en el poblado de Huichapan, Estado de Hidalgo. En 1882 dirigió temporalmente la escuela elemental municipal número 6, una “Amiga”, como llamaban entonces a los establecimientos de primeras letras. Al respecto, un gacetillero de La Patria comentó que durante la etapa de exámenes las estudiantes de la profesora Murguía habían exhibido avances “notables […] en todos los ramos de instrucción primaria”; en particular ponderó cierta novedad formativa: “una cátedra de gimnasia iniciada y establecida por ella y en la que, los ejercicios ad hoc y propios para las niñas, les dan un notable desarrollo y sanidad”.15 Esa experiencia le permitió ser considerada para dirigir otras “amigas”. Así fue como por sus aulas pasaron criaturas de distintas extracciones sociales: tanto la “bella niña, blanca y rubia” que era su hija Ana María,16 como “una niña del pueblo, Ana Plata, dezcalcita, con su traje sencillo de percal [que] conmovía y admiraba, pues con una exquisita precisión colocaba los Estados de la Repú blica [en un mapa didá ctico] de una manera prá ctica”.17 En 1886 se le encomendó la Dirección “de la escuela auxiliar primaria para niños con el sueldo anual de $1,000.10 cs.” Se trataba de una institución para párvulos de ambos sexos, basada en el novedoso método del pedagogo Froebel.18 La inauguración fue solemne a grado tal que contó con la asistencia del general Porfirio Díaz, Presidente de la República Mexicana, el ministro de Justicia e Instrucción Pública y el de Gobernación. Pero aún faltaba una distinción mayor: en 1887 la profesora fue nombrada titular de la dirección de una escuela de reciente creación; así se lo informaron: “El Presidente de la República, atendiendo a la ilustración y aptitudes especiales que en usted concurren, ha tenido a bien nombrarla Directora de la Escuela de párvulos, anexa a la Normal de profesores de instrucción pú blica de esta capital, con el sueldo anual de $1,200.”19 Más tarde, por oposición, logró la cátedra de Gramática en su alma mater, la Escuela de Artes y Oficios.20 Paralelamente, desarrolló sus dilectas actividades de corte literario. Las colaboraciones de su autoría más antiguas localizadas en la prensa corresponden al semanario Las Hijas del Anáhuac. Ensayo literario, pero también publicó composiciones en prosa y verso en Diario del Hogar, El Escolar Mexicano, Violetas del Anáhuac, Mazatlán Escolar y La Mujer Mexicana. Además, algunos poemas suyos fueron compilados en El 14 Sin firma. “Actas”, en El Municipio Libre, p. 3. 15 Sin firma. “Examen lucido”, en La Patria, p. 2. 16 Ibidem, p. 366. 17 Argumedo de Ortiz, loc. cit. 18 Vid. Joaquín Baranda, Memoria que en cumplimiento del precepto constitucional presenta al Congreso de la Unión el C. Lic. Joaquín Baranda, Secretario de Estado y del despacho de Justicia e Instrucción Pública, p. 193 (“Documento nú m. 58”, del 1 de mayo de 1886); Sin firma, “Nuevo plantel de enseñanza”, en El Partido Liberal, p. 3; y Sin firma, “Nuevo plantel de enseñanza”, en El Partido Liberal, p. 1. 19 Vid. Sin firma, “La Escuela Normal”, El Municipio Libre, p. 1; y Joaquín Baranda, op. cit., p. 254 (“Documento nú m. 73”, del 17 de febrero de 1887). 20 Wright, op. cit., p. 367; también: Sin firma. “La Sra. Doña Laureana Wright de Kleinhans”, en El Nacional (15 de diciembre de 1896), s.n.p.

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