Esbozando la lectora: Un proyecto de y para mujeres decimonónicas en el O jornal das senhoras 355 Otro anuncio que nos llama la atención, fuera y dentro del Jornal das Senhoras, es la publicidad de la composición musical “As lagrimas da amizade”, de una de las colaboradoras, Emília Dulce Moncorvo de Figueiredo, fallecida prematuramente en marzo de 1852. Es a partir de una noticia en Jornal do Commercio, firmado por D. A. F. da Cruz,61 comunicando la muerte de Emília de Figueiredo, y una nota publicada en el Jornal das Senhoras semanas después, que sabemos que Emília fue la responsable de los textos de la sección “Pensamentos”, caracterizada por ser fragmentos breves, a veces de carácter más conservador, otras veces más espiritual. No encontramos casi nada sobre la biografía de Emília Figueiredo. Aunque haya sido colaboradora del periódico, firmaba sólo con sus iniciales y su nombre no sobrevivió en los registros oficiales, salvo que, probablemente, era madre de Carlos Arthur Moncorvo de Figueiredo, nacido en 1846, médico, considerado el padre de la pediatría brasileña, y de una hija bautizada con el mismo nombre de su madre –lo que camufla el nombre materno– nacida el 11 de marzo de 1852, y que también fue escritora. Conocida por su apellido de casada, Emília Moncorvo Bandeira de Mello escribió para varios periódicos de finales de siglo utilizando diversos seudónimos, siendo uno de los más famosos el de Carmem Dolores, con el que firmaba la columna que ocupaba, en un día de máxima audiencia (domingo), en el diario O Paiz. Tuvo contacto con escritores como Machado de Assis, a quien había pedido consejo sobre escritura; Lima Barreto, que comenta sobre ella en sus diarios íntimos, y Coelho Neto, por quien también fue muy admirada por su intelectualidad. Una de sus hijas, Cecília Bandeira de Melo, fue también escritora y “ficou conhecida com o pseudônimo de Mme. Chrysanthème”62. Sumando así tres generaciones consecutivas de escritoras de una misma familia en momentos en que a las mujeres no se les permitía el prestigio del trabajo público intelectual y literario –ningún trabajo profesional, por cierto– y las tres rompieron con tales convenciones patriarcales. Otro nombre encontrado en los registros del Jornal, que muestra cómo este espacio formó realmente una red de mujeres que se referían y colaboraban con el trabajo una de la otra, es el de Emilia Constança Ferreira de L. (apellido Laet), quien firma, inicialmente, como Emilia C. F. L. En la edición del 29 de junio de 1852, Emília envió un acróstico para ser publicado en el periódico en el que las primeras letras de cada verso forman el nombre “Joanna Paula Manso de Noronha”, y cifra los sentimientos de amor, amistad, simpatía, agradecimiento y lealtad hacia Manso. Rindiendo homenaje a la redactora, Emília escribe: “Se tiverdes a bondade de os publicar, penso que eles merecerão acolhimento, acobertados como vão com as letras do vosso nome, cuja repetição me lembra o prazer que gozamos com a leitura do vosso jornal”63. En documentos oficiales Emília Constança Ferreira de Laet aparece únicamente como la madre del periodista, profesor, poeta, historiador y escritor Carlos de Laet, quien asumió la cátedra 32 como fundador de la Academia Brasileña de Letras. 61 Jornal do Commercio, 27 abr. 1852, p. 2. 62 Risolete M. Hellmann. Revista Garrafa. Rio de Janeiro, 2013, p. 120. 63 Juana Manso. Ob. Cit., 20 jun. p. 198.
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