Luma Virgínia de Souza Medeiros – Regina Simon da Silva 354 La escritura se interrumpe justo en el momento en que las críticas empiezan a ser más mordaces. Pese a ello, no deja de hacerla, de manera incipiente, lo que luego vendrá con más osadía en el Jornal, como pensar la educación para todas las mujeres, con contenidos de filosofía, geografía, matemáticas etc., y pensar en formatos accesibles a las que pertenecían a las clases bajas: “mas, e as meninas pobres que não têm colégios gratuitos? […] tudo isto devia reformar-se, tudo isto, dizemos, deve praticar um só e único método de educação”56. Las “fiestas de fin de año” se citan como analogía de la futilidad que esperan de las mujeres, la cual fue criticada por escritoras de otras partes del mundo, como la inglesa Mary Wollstonecraft, en su obra Vindicación de los derechos de la mujer (1792), que lejos de echarle la culpa a las mujeres, lamentaba los temas superficiales propagados por el patriarcado, que fomentaban la rivalidad femenina. El tono distendido de la escritura sigue siendo consciente de lo que se puede y no se puede decir, al pedirle a la lectora que guarde secreto y que, después de ello, volverá al orden, se trata de “estrategias, [que] si no garantizan al narrador la fidelidad del lector a un texto que se prolonga, sin duda estrecha la complicidad entre ambos: el lector es una figura para quien los acontecimientos de la trama se cuentan en secreto”57. La relación a partir de entonces se vuelve de intimidad. Agregamos también dos menciones hechas en los periódicos que nos llamaron la atención sobre el Jornal das Senhoras. El primero es el énfasis que Juana Manso le da a la lectura de las crónicas escritas por Bellona, quien argumentamos ser un personaje de Manso para simular una lectora que se convierte en colaboradora, con el objetivo de presentar estrategias de escritura. La publicación destaca la crónica y la novedad del equipo colaborativo: “Publicou-se ontem o n. 19 do Jornal das Senhoras, escrito por senhoras, contendo artigos sempre instrutivos, alegres e interessantes, lindíssimas poesias, e a CRÔNICA DA SEMANA por uma nova colaboradora”.58 Bellona hablará directamente con Santos, uno de sus sirvientes que flanará por la ciudad, a su servicio, para llevarle información para que la colaboradora seleccione y escriba para el Jornal. Las informaciones que aporta no se refieren sólo a bailes y modas, como se esperaba de los periódicos femeninos donde, como observa Buitoni (1981), construye el “mundo de las mujeres” al margen del real: “desvincula las mujeres de su tiempo y de su contexto”59, sino que eran también de interés informativo y actualizado sobre lo que sucedía en la política y la economía de Río de Janeiro: “Têm desencovado mortos, e enterrado vivos: de mil coisas está ao fato; até já me fala em negócios políticos, em subida e descida de cambios, compra de apólices etc. etc."60 56 Juana Manso. Ob. Cit., 29 fev. p. 65. 57 Marisa Lajolo; Regina Zilberman. Ob. Cit., p. 32. 58 Jornal do Commercio, 11 mai. 1852, p. 3. 59 Dulcília H. S. Buitoni. Mulher de papel: a representação da mulher pela imprensa feminina brasileira. 2. ed. São Paulo: Summus Editorial, 1981, p. 24. 60 Juana Manso. Ob. Cit., 18 abr. p. 126.
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