Luma Virgínia de Souza Medeiros – Regina Simon da Silva 352 - JORNAL. Foi o mesmo que se estivesse com muita sede e calor, e a senhora me oferecesse um sorvete.50 La lectora reconoce la redactora: “Nem eu sei como agradecer-lhe este benefício que nos faz a todas, pois que estou certa que todas como eu são unânimes em tributar-lhe votos de gratidão pela empresa que tomou a ombros. Somos quase passivas na sociedade, antes quase que só vegetamos”51. La lectora cree que la oportunidad abierta por Manso es una invitación a las mujeres a salir del “estado vegetativo” en el que se encuentran. Sostiene que sus roles en la sociedad no deben ser sólo generar y educar a sus hijos, como árboles que dan frutos, para después ser abandonados sin utilidad por la sociedad, sino lo de desarrollarse intelectual y subjetivamente, compartir y contribuir en el entorno en el que viven, dar y tomar sentido a partir del conocimiento: “a senhora veionos abrir um campo de atividade, em que podemos exercitar as nossas forças, e sair do nosso estado de vegetação. [...] Ademais, que o prazer de escrever alguma coisa em letra redonda; saber que outras leem nossos pensamentos”.52 Es a partir de estas simulaciones que Manso enseña que las mujeres no están solas, que sus condiciones sociales son más similares que diferentes, y que sólo en el colectivo, y con empatía por sus condiciones, es que ellas se harán más fuertes y protegerán lo que es de sus intereses, como es el ambiente del Jornal. Y es con el apoyo de sus lectoras que podrá circular en la prensa y en este espacio público tan restringido a los hombres. Las Correspondencias no sólo guiaron la recepción, sino que también demostraron la solidez del periódico al público en general, pues, si es ficción o no, la adquisición y aporte de diferentes colaboradoras y lectoras, permitieron su mantenimiento en la prensa y dieron evidencia de que fue bien recibido. La formación de la lectora era también la formación de la escritora. El Jornal das Senhoras aportaba conocimientos literarios, filosóficos y generales, a veces en artículos titulados Estudio, más recurrentes en las primeras ediciones, otras de forma narrativa, citando cuentos clásicos o personajes de la literatura occidental a los que tuvo acceso. La lectura contribuía con la educación de las mujeres y alimentaba la imaginación de la lectora. ¿Pero cómo convencerla de que ella también podría ser escritora, publicando en “letras redondas”? Manso lo demostraba: ficcionalizaba la lectora que recibía la invitación a escribir para el periódico, y simulaba su reacción, porque, si por un lado la redactora era una mujer convencida de su deseo de emancipación y de su capacidad intelectual, por el otro, la lectora todavía dudaba de tal empresa. Así, para ganarse la confianza de la lectora, la primera colaboradora, responsable de los artículos de moda, escribe un preámbulo por invitación de la redactora y se presenta. Ella expone sus inseguridades, temiendo no ser tan buena “como los hombres” escribiendo en un periódico, “metida agora a escrever artigos, e não é nada, artigos para serem publicados em letra redonda, coisa que uma 50 Ibidem, p. 44. 51 Ibidem, p. 44. 52 Ibidem, p. 44.
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