Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Esbozando la lectora: Un proyecto de y para mujeres decimonónicas en el O jornal das senhoras 351 Como han presentado Lajolo y Zilberman, el lector que se porta mal no debe identificarse con el destinatario que esboza el narrador, ya que este ilude, se burla del lector estereotipado, porque no es precisamente para él a quien se dirige la narración, sino para aquel que conoce las reglas del género, y puede divertirse con las críticas que construye: “La identificación es reemplazada por la pedagogía, y el lector se convierte en el buen alumno que seguirá los pasos marcados por el maestro de lectura”46. Al simular un diálogo con la lectora, Manso entra en escena fingiendo no saber que también está dialogando con “el lector”, pues sabía que su pú blico no sólo era femenino, sino también masculino que la seguía al acecho. Y aprovecha para criticar, en varias ocasiones, la pretensión de los redactores que forman la opinión pú blica “os nossos representantes da nação que suponho estão com paralisia na língua”47, o para decirles indirectamente “Sí, la mujer sabe la injusticia con la que es tratada, y reconoce perfectamente la tiranía del hombre; no es a ellas a quienes tenemos que convencer de la necesidad de su emancipación moral”48. Demasiado crítica en los artículos de moda y crónicas, bastante tolerante en el folletín y en las cartas a las suscriptoras, y no siempre rígida a estas órdenes, la lectora de Juana Manso se va volviendo perspicaz, adquiriendo experiencia y referencias en literatura y de importantes contenidos. La redactora no se distancia de sus lectoras, al contrario, se ubica junto a ellas entre las mujeres del “círculo del buen tono”, y se supone que quien no estaba allá era porque no participaba de ese ilustre grupo. Manso seduce a su lectora, y exalta las características refinadas e intelectuales de las que acompañan el Jornal, para invitarlas a contribuir en él. Por su parte, las colaboradoras del Jornal, probablemente simuladas por Juana Manso, valoraban la iniciativa de la redactora en la creación del periódico. Al hacerlo, daba muestras a las lectoras cómo deberían reaccionar ante esta audaz empresa. En una de las Correspondencias, sección recurrente del periódico, la lectora da ejemplos del comportamiento de las mujeres que vieron el anuncio en el Jornal do Commercio: Senhora redatora, Em dias deste mês estava eu passando pelos olhos o Jornal do Commercio, sem deparar nele coisa que me interessasse mais intimamente, quando vi de repente um anúncio - O JORNAL DAS SENHORAS. Corri a sala do meu pai e pedilhe que o mandasse buscar.49 Manso demuestra que el Jornal das Senhoras no sólo tiene la mejor información de interés para las mujeres, por ser creado por una mujer, sino que también es un lugar donde se sienten seguras para enviar lo que escriben: Apenas chegou, fui devorando-o, e logo no princípio acho um convite para todas as que quiserem concorrer com o seu cabedal, e ocupar um lugarzinho nas páginas do 46 Marisa Lajolo; Regina Zilberman. Ob. Cit., p. 49. 47 Juana Manso. Ob. Cit., 30 mai. p. 172. 48 Juana Manso. Ob. Cit., 11 jan. p. 12. 49 Juana Manso. Ob. Cit., 08 fev. p. 44.

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