Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Esbozando la lectora: Un proyecto de y para mujeres decimonónicas en el O jornal das senhoras 349 noticias de Río de Janeiro: “Isto dito o Santos tira a caixa e começa a carregar o nariz de tabaco e a preparar-se, com tal minuciosidade que eu esperei pelo menos uns cinco minutos para ouvir… o que vos direi na minha seguinte epístola”36. Una vez creada la atmósfera de intimidad, el misterio agudiza aún más la curiosidad y todos se preparan para escuchar la historia de Santos: la redactora, la colaboradora y la lectora, tres mujeres que comparten uno de los secretos del flaneur. Sin embargo, no siempre tan paciente, el narrador también se veía hastiado por las historias que iba construyendo, dejando así algunas pistas para que el lector “malcomportado” desconfiara de su historia y descubriera otras narrativas entrelíneas. Sólo alejándose de la identificación sería posible leerla y disfrutarla. La colaboradora del Jornal das Senhoras también se cansa de traer siempre informaciones que considera menos importantes, para entretener a las lectoras, como es el caso del tema de la Moda, y, molesta, confiesa que, dadas las diversas críticas que recibió por los textos sobre la emancipación, era necesario volver a un discurso más banal y sin pretensiones, para protegerse de las acusaciones, como escribe: O prometido é devido, e por isso vamos ao caso. Por ora não conheço melhor panaceia para todas as espécies de moléstias do que a distração; e como o preparar um artigo de moda para vos oferecer é sempre para mim uma grande distração, estou quase crendo que se hão de ir embora de todo umas desengraçadas dores de cabeças que martirizam-me […]37. Al disimular su interés por el tema de la moda, la colaboradora deja entrever que su única misión será entretenerla algún momento de su triste realidad, estrategia habitual del narrador machadiano que dice hacer una obra sin densidad “para las mujeres jóvenes, por hipótesis fú tiles, poco rigurosas y nada cultas”38, que “no es apta para el estudio ni tiene la densidad de los clásicos, ambas exigencias para la lectura masculina, e innecesarias para la femenina, al fin y al cabo descalificada por el narrador, pero al cual él no puede escapar”39. Manso, al igual que Machado de Assis, al minimizar la lectora, señala la mediocridad del entorno representado y utiliza la ironía caracterizando a un personaje estereotipado, sin esperar, necesariamente, que la lectora implícita se identifique con este modelo. Por el contrario, “espera que su lector salga de la lectura consciente y alerta, incluso ante los riesgos de los errores a los que conduce la lectura ingenua […]”40. Así, la lectora implícita que espera impaciente la moda parisina, trajes observando todo lo que sucede: “De hoje em diante deves passear por essas ruas da cidade quando e como quiseres; para, conversa, escuta, dá fé de tudo, mas, que ninguém te suspeite, sentido Santos! Depois volta quando o entenderes que assim o deves fazer, e dá-me conta do que viste e ouviste durante o dia” (O Jornal das Senhoras, 1852, p. 126). Creemos que Bellona es una creación de Juana Manso, para enseñar al lector, a través de una simulación, estrategias para que las mujeres escriban en un periódico, además de conseguir que el periódico esté actualizado con las últimas novedades. 36 Juana Manso. Ob. Cit., 16 mai. p. 156. 37 Juana Manso. Ob. Cit., 23 mai. p. 160. Bastardilla nuestra. 38 Marisa Lajolo; Regina Zilberman. Ob. Cit., p. 46. 39 Ibidem, p. 46. 40 Ibidem, p. 58.

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