Esbozando la lectora: Un proyecto de y para mujeres decimonónicas en el O jornal das senhoras 347 final “Eis tudo quanto vos ofereço: agora vinde, senhoras, protegei esta empresa que é toda vossa”26, sellando una vez más la lealtad con las lectoras y atrayendo la atención del público masculino. Dos días después, el martes 23 de diciembre de 1851, Juana Manso refuerza la invitación y, esta vez, seguido del título de la noticia en letras grandes “A redatora em chefe”, aparece su nombre resaltado “D. Joanna Paula Manso de Noronha”, guiando una vez más a las lectoras sobre dónde suscribirse al periódico, actualizando las novedades que traerá , incluyendo “artigos de muito interesse” –estos serán sobre la emancipación– , y dirigiendo las lectoras al anuncio realizado previamente el 21 de diciembre, establece su compromiso con las mujeres y compite por lectoras en la prensa fluminense, un espacio público típicamente masculino. Como afirma Juana Manso, años después en Argentina, el Jornal das Senhoras formó un pú blico lector que reaccionaba a su trabajo, y que la animaba a seguir escribiendo “lo había conseguido así en el Río de Janeiro donde ‘El Jornal das Senhoras’ está en el tercer año de su publicación”27, diferente a lo que encontró en su país de origen, donde no recibió recursos para financiar su periódico, ni tampoco reacciones favorables del público que lo mantuvieran vivo y circulando. Esbozo de la lectora, revelación de la escritora Tan importante como la obra y el autor, para comprender el papel de la literatura en la sociedad y su historicidad, es el/la lector/a. Al estudiar Literatura y sociedad, Antonio Cándido (2006) observa que, si la obra es mediadora entre autor y público, este último también intermedia autor y obra, ya que sólo a través de la reacción de terceros el autor toma conciencia de la obra y de él mismo, “Esto significa que el pú blico es condición para que el autor se conozca a sí mismo, pues esa revelación de la obra es su revelación”28. Y para que su imagen se revele y dé la confirmación al autor, la manifestación del lector es también esbozada en su creación. Al reaccionar ante la obra –a través de la aceptación de sus ideas, de su técnica, de la remuneración por su trabajo– el público revela también la imagen del autor, “y el autor la sentirá en su trabajo, incluso cuando ésta le pese por la ausencia”29. Podemos decir que fue en Río de Janeiro donde su experiencia le reveló a Manso su imagen de artista y escritora, pues encontró en el público –primero lectores, luego espectadores de teatro– un espejo que revelaba su creación y su propia imagen. Manso formaba a su público tanto como él la formaba a ella. Y fue en el propio periódico, en los artículos y en los folletines, que su lectora era esbozada. Para Lajolo y Zilberman, el 26 Jornal do Commercio, Ob. Cit., p. 4. 27 Juana Manso. Álbum de Señoritas, 29 jan. 1854, p. 40. 28 Antonio Candido. Literatura e sociedade. Rio de janeiro, 2006, p. 84. 29 Ibidem, p. 86.
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