Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Luma Virgínia de Souza Medeiros – Regina Simon da Silva 344 por el poder estaban los federales, terratenientes, ubicados principalmente en las provincias del interior y en la costa de los Ríos Grandes, que defendían sus intereses como reacción al esfuerzo hegemónico de Buenos Aires y ocupaban el poder en la figura de Juan Manuel de Rosas desde 182914 –su caída sólo se produjo en 1852, en la Batalla de Caseros. Como consecuencia de la persecución del gobierno de Rosas, la familia Manso tuvo que refugiarse: primero en Montevideo, lugar donde Manso publicó sus primeros escritos, entre ellos poemas, publicados en el diario El Nacional, y dos obras que tradujo del francés cuando tenía trece y catorce años. También fundó en la ciudad el primer colegio para mujeres, en las habitaciones de su propia casa, el Ateneo de Señoritas, según divulgó en la prensa local en abril de 1841. Como consecuencia de la constante persecución15, la familia se trasladará a Brasil, donde Manso pasará gran parte de su juventud y se casará con el músico portugués Francisco de Saá Noronha. Acompañando a su marido y entusiasmada con la vida artística, Manso viaja para una gira de Noronha por el noreste de Brasil y de ahí emprenden juntos una gira internacional por los Estados Unidos, pasando por Nueva York, Filadelfia y Washington, además de Cuba, en el frustrado regreso de la joven pareja. Las experiencias literarias y cosmopolitas vividas por Manso a partir de sus lecturas y viajes inspiraron sus proyectos literarios y de política educativa y social para América del Sur, pero no como una mera importación, sino de manera crítica, considerando la idiosincrasia propia de la región: “É necessário resolver-nos tudo, além do que se a nascente literatura da nossa América for sempre buscar seus tipos na velha Europa, nunca leremos literatura americana, nem literatura nacional”16. Como podemos ver en los artículos del Jornal das Senhoras, Manso reivindicaba el término “americano” para todos los pueblos del continente, y no solo para los estadunidenses, y criticaba los ideales de civilización que no traían cambios profundos en la sociedad, como la educación para todos y la emancipación de la mujer. Fue a su regreso a Brasil que Juana Manso decidió lanzar su propio periódico, O Jornal das Senhoras, el primero en Río de Janeiro editado por una mujer, y publicar en él la obra literaria que empezó a escribir en sus viajes: Misterios del Plata, escrito en 1846, cuando se encontraba en Filadelfia, y finalizado en la Fortaleza do Gravatá, Río de Janeiro, donde vivió cinco meses entre 1849 y 1850. Según Marisa Lajolo y Regina Zilberman (2019), era en los periódicos que muchos escritores trabajaban como redactores y publicaban sus novelas, como sucedió con Manuel Antônio de Almeida, José de Alencar, Machado de Assis, prestigiosos escritores brasileños, entre otros. Al mismo tiempo que los periódicos financiaban las novelas, los folletines financiaban los periódicos, porque, anticipando que la historia continuaría (los capítulos generalmente terminaban en un suspenso), el/la lector/a compraba la siguiente edición. Esas obras literarias a menudo dialogaban con las 14 Rosas gobernó Buenos Aires en dos periodos distintos: 1829-1832 y 1835-1852. 15 En marzo de 1845, el General Justo J. Urquiza, a mando de Rosas, invadió el Uruguay. 16 Juana Manso. Ob. Cit., p. 7.

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