Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Fanny Arango-Keeth 299 Americano y la Conferencia Pan-Americana de Mujeres en la que evalúa el carácter del evento: Como la Conferencia alcanzó un éxito notable, se resolvió que en lo sucesivo, junto con cada Congreso Científico Pan-Americano, se celebrara uno de mujeres, dejando como bases, las que habían considerado y que los Comités que allí figuraron, como representes de su país, formarían el Comité en su respectivo país. (La mujer peruana a través de los siglos, p. 925) Una vez establecido el intercambio ideológico y el proyecto político encaminado a luchar por los derechos civiles del sujeto femenino, las mujeres del continente inician un comprometido peregrinaje por las Américas para consolidar la lucha por el derecho al voto de la mujer. Es paradigmático el caso de la sufragista Carrie Chapman Catt que efectúa un viaje por Latinoamérica entre 1922 y 1923 con el propósito de reforzar las organizaciones feministas que luchaban por el voto femenino y de ayudar a fundar nuevas organizaciones en los países en los cuales este tipo de organizaciones no existieran. Efectúa este viaje por encargo de la Liga Internacional de Mujeres. Los capítulos de esta organización ya existían en Argentina, Chile y Uruguay. La creación de un capítulo en Brasil era entonces eminente, gracias a la intervención de la naturalista, diplomá tica y feminista Bertha Lutz (1894-1976). El caso de Lutz es emblemá tico puesto que en la Conferencia Panamericana de Mujeres que se lleva a cabo en Baltimore, Maryland en 1922, plantea directamente la necesidad de lograr la total igualdad de derechos y oportunidades para la mujer con un enfoque particular en la inclusión dentro de la representación política de las naciones9. Cabe señalar que como miembro de la National American Women Suffrage Association (Consejo Nacional de Mujeres de los Estados Unidos por el derecho al voto), Catt es elegida para reemplazar como presidenta a la prominente feminista y luchadora por el derecho al voto femenino Susan B. Anthony en 1900, una vez que Anthony decide jubilarse. Catt continú a representando a dicha asociación hasta 1904. Entre 1902 y 1904, alienta la constitución de la International Woman Suffrage Alliance (Alianza internacional de las mujeres por el derecho al voto) siendo Anthony la presidenta y Catt la secretaría. Como hemos indicado antes, es en esta capacidad que viaja por Latinoamérica. La estadounidense visita Pernambuco primero y luego Río de Janeiro en Brasil. Allí preside la inauguración de la Asociación brasileña para la promoción de las mujeres junto 9 Otro dato que resalta el activismo consistente de Lutz en 1944 es su lucha junto con la de la diplomática y activista Minerva Bernardino (1907-1998) de la República Dominicana porque en el preámbulo de la Declaración de las Naciones Unidas se incluya la palabra “mujeres”: “Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas resueltos: […], a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas” (Declaración de las Naciones Unidas). De los 160 delegados de las naciones que firman dicha declaración, sólo cuatro fueron mujeres: Lutz y Bernardino junto con la cofundadora de la Federación Internacional de Mujeres Universitarias, la estadounidense Virginia Gildersleeve (1877-1965) y con la educadora y diplomática china Wu Yi-Fang (1893-1985) firman la Declaración de las Naciones Unidas en 1945.

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