Carlos H. Hurtado Ames 271 3. La Magtada de Jauja La Magtada es una celebración que se desarrolla en el valle de Yanamarca en la provincia de Jauja, concretamente en Acolla, en Marco, en Chocón, en Muquillanqui, en Concho, en Tragadero, en Pachascucho, en Yanamarca y en Paca, en el contexto de la Semana Santa, también se le conoce como Tropa de Cáceres. Su representación es parte de un desfile dramatizado que realizan diversas comunidades de este valle. En la localidad se conoce como “Desfile Cívico, Militar, Folclórico y Religioso” de Semana Santa, donde cada comunidad participante presenta, en concurso, sus respectivas bandas musicales (banda de guerra y banda de música), agrupamientos militarizados (tropa de Cáceres y batallones de la Fuerza Armada) y diversas y cortas dramatizaciones ligadas al mito, la historia o acontecimientos de la actualidad.9 La representación evoca en buena medida la participación de las comunidades indígenas en la Guerra del Pacífico mediante un desfile en el contexto mencionado. Tiene características definidas en cuanto a música y participantes, que son hombres y mujeres. Es un baile que está integrado a la identidad de los pobladores de la localidad y que, por ello, entre otras cosas, ha sido reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación. Existen algunos trabajos que han sido realizados por autores locales que describen su proceso,10 y algunos estudios etnográficos, realizados principalmente por el antropólogo Manuel Raez, que es el que ha explorado con detalle su desarrollo.11 Estos trabajos, en líneas generales, describen el proceso ritual, siendo los trabajos de Raez los que ofrecen una aproximación minuciosa e interpretativa. No obstante, la reflexión sobre el recuerdo y la memoria, que aquí nos convoca, está ausente en estos trabajos. De acuerdo a la información que proporciona Raéz la Tropa de Cáceres tiene su origen en los desfiles militares que se organizaron por los centenarios de la Independencia (1821) y las batallas de Junín y Ayacucho (1824) y el impacto que ello tuvo en jóvenes acollinos que trabajaban en el tendido ferroviario de Huancayo a Huancavelica, que observaron como los viejos campesinos huancavelicanos, que habían peleado en la campaña de Breña, desfilaban y recordaban sus hazañas contra el ejército chileno. De este modo, con esta imagen de heroicidad, desde 1928, semanas antes de la celebración de la Semana Santa, acuerdan vestirse a la usanza de esos viejos guerrilleros huancavelicanos y acompañar las procesiones que se realizaban en esa celebración, junto a los centinelas 9 Manuel Raez. Imaginario global y creatividad local. Los desfiles dramatizados en el valle de Yanamarca. Tesis de maestría. Lima, 2013, p. 6. 10 Aquilino Castro. Kayanchiclami, ¡Existimos todavía: festividades, ritos y danzas de los pueblos del Valle de Hatun Mayu. Lima, 2000 y Javier Castro. Historia de las Tropas de Cáceres y Batallones Militares del valle de Yanamarca. Lima, 2011. 11 Manuel Raez. Imaginario global y creatividad local; Manuel Raez. “La religiosidad popular en los jóvenes acollinos”. En Marco Curatola y José Sá nchez (eds.). Religión, evangelización y sincretismo en el Nuevo Mundo. Homenaje a Manuel Marzal. Lima, 2013; Manuel Raez. “Dramatizando la historia. Los desfiles de Semana Santa de Acolla”. En José Á lvarez, Carlos Hurtado y Manuel Perales (eds.). Pueblos del Hatun Mayu. Historia, antropología y arqueología en el valle del Mantaro. Lima, 2011; Manuel Raez. “Género representados. Construcción y expresión de los géneros a través de las dramatizaciones de Semana Santa en Yanamarca, Junín”. En Gisela Cá nepa (ed.) Identidades representadas. Performance, experiencia y memoria en los andes. Lima, 2001.
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