El recuerdo de la participación de las mujeres indígenas en la Guerra del Pacífico a través de las danzas drama. El caso de la Magtada de Jauja (sierra central del Perú) 270 su paso por Comas, los invasores solicitaron que a su vuelta de Runatullo, una hacienda aledaña a la que se dirigían para saquearla, entreguen un cupo de dos mil soles, animales, víveres y veinticinco doncellas.7 La demanda de doncellas, según propone Mallon, para los comasinos motivó una compleja discusión política. Se llamó a una asamblea comunal, donde se convocó a todos los pueblos de los alrededores. Se llegó al consenso a través del debate, para llegar finalmente a un plan organizativo para realizar la emboscada que conocemos como la de Sierra Lumi. De este modo, se observa que la discusión de naturaleza política fue motivada por el pedido de entrega de doncellas y que, en definitiva, por ello deciden resistir. En la acción de Sierra Lumi como tal, además, hay claras evidencias de que las mujeres locales estuvieron ahí presentes y que contaban con su propia barricada. Según refiere Mallón, armadas con hondas, las mujeres de la comunidad ocuparon la cima de otro cerro bajo el liderazgo de Candelaria Estrada. Luego de la emboscada, las mujeres mutilaron los cuerpos de los chilenos, gritando en quechua, “¡Toma, toma chileno, las doncellas que has querido, toma peinaditas!”.8 Como se puede apreciar se trata de eventos sumamente críticos y hasta traumáticos. No debe perderse de vista que se trató de una victoria de los campesinos en esta batalla. De esta manera, es claro que ello ha quedado en el recuerdo y la memoria de los lugareños, tanto hombres como mujeres, pero donde el componente de género es fundamental en el recuerdo. Aunque solo hay la evidencia de lo sucedido en Sierra Lumi, es probable que un patrón similar sea posible de rastrearse en los demás lugares donde se llevaron a cabo los enfrentamientos. Vale decir, las mujeres campesinas de un lado fueron una de las principales víctimas de la incursión del ejército chileno en el valle, y de otro, tuvieron algún tipo de participación en la resistencia que se ofreció a ellos y que esto pasó a constituirse como parte de la memoria histórica local. De esta manera, como mostraremos más adelante, en Acolla hay un recuerdo propio de la presencia de los chilenos en este momento, que opera a nivel del recuerdo y que no se encuentra en las narrativas históricas existentes. Siguiendo el orden de ideas que se ha señalado antes, el evento de Sierra Lumi debe entenderse en dos planos a la hora de examinar su naturaleza como hecho del pasado. De un lado está el relato histórico que se construye en torno a ello, que tiende a variar y a discutirse en un plano académico y en la historiografía, y que en cierto sentido ingresa a la realidad aprendida por la colectividad regional. De otro, la propia percepción de esta realidad y memoria que de ello tiene la propia población de la zona, principalmente las comunidades, en líneas generales, a partir de lo que cuenta ha sido el suceso. Este recuerdo se va transmitiendo generacionalmente y tiende a mezclarse y a alterarse con otros eventos del pasado también críticos en la historia regional presentes en la oralidad. 7 Florencia Mallon. Campesino y nación, pp. 370 y ss. 8 Florencia Mallon. Campesino y nación, p. 376.
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