Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Emilia Recéndez Guerrero 260 tuvieron como objetivo principal dar instrucción a las niñas pobres;43 en cambio en Zacatecas, solo participaron para la venida de las profesoras, el clero y las gentes de la élite, quienes consideraban que la educación pública era deficiente, y sus hijas necesitaban una educación esmerada y basada en los principios católicos, de ahí el interés en la fundación del Teresiano. La educación en los colegios Teresianos En estos colegios se procuró dar una educación integral, comprendida en tres puntos esenciales: el religioso, el de las habilidades cotidianas o para la vida como mujeres provechosas, y el de la instrucción o aprendizaje de saberes, más uno que incluía las “clases especiales de adorno.” En el de Zacatecas, se procuró cumplir con estos puntos dividiendo las clases en tres categorías:44 las internas, las medio pensionistas y las externas; la educación elemental comprendía cuatro grados, cada uno de los cuales se dividía en dos cursos, de tal manera que todo el ciclo abarcaba ocho cursos en los que las materias iban aumentando tanto en número como en dificultad. Siguiendo los puntos esenciales, en el aspecto religioso se impartía: catecismo y oraciones, historia sagrada, doctrina de fe y esperanza, mandamientos y sacramentos, existencia y atributos de Dios y del alma humana, culto a los milagros, dotes de la verdadera religión, autoridad de la iglesia, falsas religiones, catecismo de perseverancia e historia de la iglesia; las materias se cursaban una a una desde el primer curso, hasta el octavo, que finalizaba la instrucción elemental. En los Colegios Teresianos fue muy importante desarrollar las habilidades para la vida cotidiana, además de las virtudes propias del género femenino: modestia, sencillez, recato, discreción y prudencia; se inculcaba también el trato amable, así como todos los saberes prácticos necesarios para ser doncellas virtuosas y esposas que se desempeñaran adecuadamente en la sociedad de su tiempo; así, en el Teresiano de Zacatecas se decía que “A petición de los padres se dedicarán sus hijas a la práctica y perfeccionamiento de las faenas domésticas, como guisar, lavar, planchar, coser a máquina, etc., a fin de que a su tiempo puedan desempeñar bien el importantísimo cargo de amas de casa o madres de familia, pues no sabrían mandar, dirigir o corregir lo que ignorasen o nunca hubiese practicado.”45 También se les daban clases de trabajos manuales: costura, tejido y labores de corte de ropa blanca, cocido a máquina, bordado en colores, en seda y felpas, en fin se pretendía que del colegio las mujeres egresaran con una preparación adecuada como esposas, amas de casa y madres que contribuyeran al bienestar de la familia y de ser necesario se integraran a la vida laboral, el objetivo era 43 Verónica Peña García, El Colegio Teresiano de Guadalupe una institución para la educación de la mujer en Morelia 1891 – 1915, Morelia, 2010, p. 22 y 23. 44 Dichas categorías se refieren a la inscripción y permanencia de las colegialas en las clases y el colegio y eran: externas, regresaban a sus casas una vez que finalizaba la jornada escolar tanto por la mañana como por la tarde; las medio pensionistas permanecían todo el día en el Colegio, ahí comían y por la tarde regresaban a su casa a pernoctar; las internas permanecían todo el tiempo en el Colegio, salían a sus casas un fin de semana al mes y durante las vacaciones, El Colegio Teresiano, op. cit., p. 7. 45 Idem., pp. 6 a 14.

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