Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Emilia Recéndez Guerrero 254 ampliamente documentada por: Josefina Muriel, Pilar Gonzalbo, Pilar Fox y Fox, Asunción Lavrin, Alicia Bazarte, Rosalba Loreto, entre otras, desafortunadamente eso no sucedió en Zacatecas. Cambio de siglo: ¿Cambios en la educación femenina? El advenimiento al siglo XIX mexicano fue convulso como en la mayor parte de los virreinatos hispanoamericanos. La guerra por la separación de España inició en septiembre de 1810 y termino en septiembre de 1821. Si bien, se puede decir que a Zacatecas el movimiento armado llego tarde y nunca fue intensivo como en la región del Bajío o del centro; en todos los lugares hubo desequilibrio, cambios en la organización política, en la economía, en la vida cotidiana y por supuesto afecto la vida de las mujeres. Al terminar la guerra, las autoridades nombradas, se centraron en resolver los problemas político-económicos, sin desconocer la importancia de la instrucción del pueblo a fin de alcanzar la prosperidad y el progreso de toda la nación. Por ello, en varios estados de la nueva República, se hicieron esfuerzos para llevar las letras a la mayor parte de los habitantes. En el caso de Zacatecas, la Constitución general del estado se promulgó en 1825 y uno de sus principales postulados era establecer escuelas municipales de primeras letras con recursos del Estado, para que se llevara la instrucción a niños y jóvenes de ambos sexos. Sin embargo, ese propósito camino lento, debido a la falta de recursos económicos; en 1831 se expidió el Plan de Enseñanza Pública insistiendo en la enseñanza para “niños de ambos sexos”.21 Sin embargo, las fuentes demuestran que durante la primera parte del siglo XIX la educación para las niñas avanzó poco en Zacatecas. Para 1839 se registraron en el estado 39 escuelas para niños y solamente 2 para niñas,22 se suponía que todas debían ser mixtas, para ambos sexos, desafortunadamente no se encuentran listas de alumnos o alumnas que permitan corroborar los datos. Tampoco se cuenta con información sobre escuelas particulares o de amigas durante ese periodo, pero las mujeres con recursos económicos continuaban preparándose en sus casas, con maestros particulares que impartían clases a domicilio a niñas y niños, tal afirmación se corrobora porque para la segunda mitad del siglo XIX algunas mujeres solicitaron licencia para abrir “establecimientos de enseñanza particular” ellas fueron: Dominga Miranda, Barbara Rosales y las hermanas Luisa y Josefa Esparza.23 Las interesadas debían realizar un examen a fin de que se les considerara aptas para ejercer como preceptoras de primeras letras, lograron su objetivo, abrieron su escuela particular para niñas y de esa manera paulatinamente se fueron ampliando las oportunidades educativas para las zacatecanas. En 1853, el gobernador de Zacatecas, Francisco Pavón planeó la creación de una escuela exclusiva para la instrucción de niñas, siguiendo las pautas marcadas a nivel 21 Cabe detenerse un poco en la última frase, ya que no se nombra a las niñas, se consideraba que estaban incluidas con el ambos sexos, recuérdese que era común que el termino hombre, abarcara a hombres y mujeres. 22 AHEZ, fondo: Jefatura política, serie: Instrucción Pública, subserie: Generalidades, caja 4, 1839. 23 Ibidem.

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