Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Emilia Recéndez Guerrero 250 que, las niñas y jóvenes con recursos económicos completaron la educación elemental que habían recibido en sus hogares. Durante el siglo XVII, los zacatecanos continuaron insistiendo en la fundación de un convento de religiosas o un colegio para niñas, ya que tener en la familia una hija religiosa daba cierto prestigio a la familia. En el fondo conventos y colegios se localizó otra nota de 1630, donde un matrimonio sin hijos, donó algunas viviendas para la fundación, nuevamente los recursos no fueron suficientes y el proyecto no se logró. De esa forma, las jóvenes zacatecanas continuaron emigrando a la ciudad de México, José Rivera de Bernárdez en su Descripción de Zacatecas, da cuenta de por lo menos una docena más de religiosas en diversos conventos de la ciudad de México.7 Así mismo, hay testimonios de los recursos económicos que los ricos mineros zacatecanos enviaban a dichos conventos para su sostenimiento, inclusive hasta en el siglo XVIII.8 En cuanto a las niñas y jóvenes sin recursos que se quedaban en la ciudad, su educación se remitía a las labores domésticas y quizá algunas asistían a las escuelas de amiga, que seguramente existieron en Zacatecas, -aunque tampoco hay registro de las mismas-. Los conocimientos que en esas escuelas se impartían eran elementales: labores mujeriles: cocer, bordar, memorizar algunas oraciones, cantar y en algunos casos rudimentos de lectura a fin de que aprendieran el catecismo, con ello se refrenda que la educación de las zacatecanas durante la etapa Novohispana fue limitada. El arribo al siglo XVIII, “siglo de las luces” no iluminó a la mayor parte de las zacatecanas, las que tenían recursos económicos y oportunidad de recibir educación en sus hogares junto con sus hermanos, era una población muy pequeña, por lo cual algunos hombres ilustrados consideraron continuar insistiendo en la fundación de un convento, o bien, de un colegio para niñas, y ante la negativa para fundar un convento de religiosas el bachiller Juan Ignacio Castorena de Ursúa y Goyeneche,9 decidió establecer por lo menos, un colegio para niñas pobres y desprotegidas, es así como se funda el primer colegio para niñas en Zacatecas. El Colegio de San Miguel y de los Mil Ángeles custodios de María Santísima10 Durante la etapa Novohispana, para fundar una institución educativa era necesario contar con un espacio físico y los recursos económicos para su sostenimiento; así, el 7 José Rivera de Berná rdez “Compendio de las cosas má s notables contenidas en los libros de Cabildo de esta ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas desde el año de su descubrimiento 1546 - 1730”, en: Testimonios de Zacatecas, México, 1989. 8 En el Archivo Histórico del Antiguo Colegio de San Ignacio de Loyola o de las Vizcaínas, en adelante AHACV fondo Congregaciones del Divino Salvador del mundo y buena muerte, expediente 1760, se encuentran información al respecto. 9 Juan Ignacio María de Castorena Urzúa Goyeneche y Villarreal, fue uno de los hombres ilustres más destacados del periodo Novohispano. Nació en la ciudad de Zacatecas el 21 de julio de 1668, fue el fundador de la primera Gaceta informativa en Nueva España y por eso se le reconoció como el primer periodista de América, fue rector de la Real Pontificia Universidad de México y obispo de Yucatán donde murió el 13 de julio de 1733, otra de sus importantes obras fue la fundación del Colegio de los Mil Ángeles Custodios de María Santísima, en su natal ciudad de Zacatecas. 10 También fue llamado Colegio de Niñas de los Mil ángeles Marianos o del Arcángel San Miguel.

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