Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

“Huyendo del ludrivio y vegaciones”: Mujeres en el segundo sitio del Real Felipe del Callao (1824-1826) 242 va demostrado 870 hombres. Real Felipe del Callao, 23 de enero de 1826”.38 Consignó 58 menores de edad, pero ninguna mujer, práctica común en los documentos de esa época. Consideraciones finales Las luchas y procesos que llevaron a gran parte de América latina a su separación política de España, fueron desarrollados por hombres y mujeres. Sin embargo, rastrear la huella de estas últimas se torna asaz complicado pues no fueron pocas las ocasiones en que sus nombres y referencias fueron soslayados, invisibilizándolas o borrándolas de cuanto registro se hiciese. Cuando se recuerda y reflexiona sobre las mujeres que tomaron parte en estos eventos, se suele evocar de ordinario, a aquellas que lo hicieron en el bando insurgente, dejando de lado a las que defendieron la causa realista; una historiografía moderna, debe recoger sus nombres e intentar aproximarse a ellas. Esta misma historiografía moderna nos ha permitido comprender que los procesos políticos que permitieron la fundación de los estados-nación americanos, duraron más de cuarenta años, tuvieron un carácter sumamente complejo y no fueron meramente una sucesión de actos heroicos ni sentimientos unívocos, como nos pretendió hacer creer la antigua historiografía de corte cívico nacionalista. Abundaron las deslealtades, los cálculos políticos y los desentendimientos en lo que bien puede comprenderse como una larga y agotadora guerra civil. Como sabemos, buena parte de la aristocracia criolla y particularmente la limeña, no deseaba romper sus vínculos con España, pues como ya anotamos, eran mucho más numerosas sus razones para mantenerse fieles que para separarse, aunque desde luego, hubo también aquellos que desde un primer momento, abrazaron la causa insurgente y se mantuvieron leales a ella. Esta investigación pretende sacar del anonimato a aquellas mujeres que se aferraron a la causa realista porque pensaron que era la más razonable y la más lógica. Cuando en 1824 la principal fuerza militar realista en América fue derrotada en Ayacucho, un grupo de personas optó por refugiarse en el Real Felipe a la espera de que el rey de España, sea por sus propios medios, o a través de la Santa Alianza, restablezca el “buen orden” quebrantado por los insurgentes. Los documentos revisados demuestran que muchas de estas personas fueron mujeres que por decisión y voluntad propia, tomaron este camino, padeciendo, desde luego, sus consecuencias. Reconocer entonces, que las mujeres fueron también actores políticos, que no siempre se desenvolvieron a la sombra de una imagen masculina, como se esperaba que lo hicieran, implica aceptar como legitima su toma de postura a favor de la causa realista. Recuperar la memoria de todas ellas es tarea asaz improbable, pero rescatar la memoria de mujeres que, como Ventura Noriega se mantuvieron fieles a la causa monárquica, y decidieron refugiarse en los castillos a pesar de tener propiedades en Lima, es esencial 38 José Ramón Rodil. Memoria del sitio del Callao. Edición y nota preliminar de Vicente Rodríguez Casado y Gulllermo Lohmann Villena. Sevilla, 1955 [1826], p.296.

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