Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

“Huyendo del ludrivio y vegaciones”: Mujeres en el segundo sitio del Real Felipe del Callao (1824-1826) 240 María del Rosario Araya contaba con tres fincas y propiedades que denotan una buena posición económica. Al igual que Teodora Varela estaba casada, pero dejó sus bienes al teniente coronel Pedro Basaldúa. No deja de llamar la atención que también estaba casada y al igual que Teodora Varela, nombró como único heredero al teniente coronel Pedro Basaldúa. ¿Quién era este oficial y por qué ambas mujeres le dejaron sus bienes? 16. Gertrudis Falcón. Limeña. Testó el 9 de diciembre de 1825.35 Hija natural de Manuel Udico y Rafaela Puente que quedó viva en Lima. Estuvo casada con Mariano Loyola, difunto, con quien no tuvo hijos y luego con Antonio Casaverde con quien tampoco tuvo hijos. Declaró como sus bienes un rosario de perlas con su encomienda y cruz de oro, otro con cuello y cruz de oro, perlas y cuentas negras, dos cuentas de oro pequeñas, tres cucharas y un tenedor de plata, un baúl con ropa. Declaró tener una pulpería en compañía de Bernarda Castañeda a quien le encargó varios muebles y enseres. Declaró por su albacea a Lucía Espinoza y por única heredera a su madre Rafaela Puente, en caso ella hubiere muerto, pasará a ser su heredera Jacoba Falcón. Fueron testigos Miguel Gutiérrez, Gabino Gamelis y José Vega Casarate. El testamento de doña Gertrudis no indica la ubicación de la pulpería, pero asumimos que debió encontrarse en el pueblo de El Callao. No deja de llamar la atención que su albacea es una dama y que deja por heredera universal a su madre y no a su esposo Antonio Casaverde sobre quien no hace mayores comentarios, no sabiéndose si enviudó de él o si vivía separada. No hay mayores informaciones sobre esta mujer que presumimos debió quedar atrapada en el Callao producto de las circunstancias. 17. María de los Ángeles Álvarez. Chilena, natural de la ciudad de Castro, Chiloé. Hija legitima de Eusebio Álvarez y Concepción Cárcamo. Testó el 13 de diciembre de 1825 y manifestó estar casada con José Espinoza, “ausente en los reinos de España”, con quien no tuvo hijos. Declaró por sus bienes los que encuentren en las habitaciones “donde vive en este Puerto y en la ciudad de Lima”. Declaró por sus deudores a los que se mencionan en una “razón que dejó a su albacea”. Dejó como sus albaceas al capitá n de caballería del Ejército, Laureano Tellería y a su esposa, su sobrina Gertrudis y a su hermana política María Rodríguez, nombrando como su heredera a su alma en una mitad y en la otra a sus hermanas Teresa, Francisca y Niebes Álvarez.36 No pudo firmar y lo hizo por ella su testigo Manuel Pardo. Los otros testigos fueron Miguel Gutiérrez y Gabino Gamelis. Doña María de los Ángeles nombró como albacea al capitán del ejército del rey Laureano Tellería, por lo que presumimos su identificación con la causa realista. Aporta a ello el provenir de Chiloé, lugar que se administraba desde Lima, por lo que no sería de extrañar la lealtad de sus lugareños. Comentarios en torno a los documentos otorgados De las 17 otorgantes, 6 eran limeñas, una española, dos chilenas, una piurana, una potosina, una conchucana, una panameña y cuatro no mencionan su lugar de origen. 14 35 Archivo General de la Nación. Registros del escribano José Joaquín Salazar (Folio 368 vta.). 36 Archivo General de la Nación. Registros del escribano José Joaquín Salazar (Folio 371.).

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx