Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Las mujeres en la independencia del Perú 178 importante del presupuesto español, a la par que jugó un papel relevante en la construcción de la nueva sociedad al constituir un instrumento de maltratos y atropellos, al grado que la Corona se vio obligada a reglamentarlo para así detener la acción de los Corregidores, crueles ejecutores de un sistema de sujeción. Un documento titulado “Presentación de la ciudad del Cusco en el año de 1768, sobre excesos de corregidores y curas”, señala que el abuso cometido contra los indios era de tal envergadura que el informante hispano no vacila en decirle al Rey, “para hacer manifiestos los excesos y temerarias operaciones de los corregidores y curas, y poner respeto a unas dolencias que muchos consideran incurables, demostraremos separadamente su manejo, y será preciso apartar la cordura para referirle con claridad que haga ver con cuánta inhumana impiedad proceden unos hombres cristianos que, olvidados de su carácter y de toda su razón política, no tendrá n semejantes en las menos incultas naciones”7 La crítica más consistente provino de Fray Bartolomé de Las Casas en su obra: Brevísima relación y destrucción de las Indias (1552), por lo que fue atacado. Fray Toribio Motolinía escribió contra él su “Carta al emperador”, el 2 de enero de 1555; y el 16 de marzo de 1571 circuló en el Perú un documento anónimo conocido como Parecer de Yucay, con el objetivo de demostrar la ilegitimidad de los Incas y la legitimidad de los reyes de España en el Perú, desmintiendo así la opinión del padre Las Casas. Para lo cual se esgrimieron cuatro razones: los Incas fueron tiranos; construyeron el imperio a su antojo; antes de los Incas no hubo nada; y los indios vivían en gran confusión. Así, el papa Alejandro VI premió al rey de España por su lucha contra el dominio árabe, y le otorgó en propiedad los reinos del Perú , “reinos tan ricos de oro y plata y piedras preciosas”8 Esto permitió ejecutar al Inca Túpac Amaru por el delito de ser el último Inca, ordenar el sistema administrativo del virreinato, y crear la mita a fin de proveer mano de obra a las minas de Potosí (plata) y de Huancavelica (azogue). También se estableció el Tribunal de la Santa Inquisición el 25 de enero de 1569. Francisco de Ávila, vicario de las provincias de Huarochirí, fue el encargado de dirigir la primera campaña de extirpación de las idolatrías. En su libro Tratado de los Evangelios, evoca con orgullo las virtudes de su tarea evangelizadora: “¿Yo propio no saqué más de treinta mil ídolos por mis manos […] y quemé má s de tres mil cuerpos de difuntos que adoraban?”9 Fray Buenaventura de Salinas y Córdova, también denunció una política de intensa explotación de los indios en el cumplimiento de “una mú ltiple y dura carga para con el colonizador, el Estado y la Iglesia”10. En su libro, Memorias de las Historias del Nuevo 7 La Rebelión de Túpac Amaru. Lima, CDIP. Tomo II. Volumen I, 1971, p. 4. 8 Isacio Pérez Fernández O.P. El anónimo de Yucay frente a Bartolomé de Las Casas. Cusco, 1995, p. 118. 9 Teodoro Hampe Martínez. Cultura Barroca y extirpación de idolatrías. La Biblioteca de Francisco de Ávila –1648. Cusco, 1996, pp. 13-14. 10 Fray Buenaventura de Salinas y Córdova. Memorial de las Historias del Nuevo Mundo. Lima, Volumen I. 1957.

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