Con letra cursiva y femenina. Un estudio de dos escritos sobre la fundación del primer convento femenino de carmelitas descalzas en la ciudad de México 170 a que el cuadernillo que habían escrito tanto ella como la madre Inés de la Cruz se había perdido. Mariana de la Encarnación debió rememorar una vez más los hechos ocurridos hacía más de veinticinco años para elaborar la crónica siguiendo la tradición que dictaba la importancia de que exista una memoria sobre las fundaciones conventuales. No me dejó de ser dificultoso al averla de escribir, por haver veinticinco años cumplidos que se fundó, que fue el año de mil y seiscientos y dies y seis primero día de marzo; y aunque la escribió la madre Ynés de la Cruz, que sea en gloria, y yo hice otro cuadernillo de los medios tan extraordinarios y miseri[//]cordias por donde dispuso Nuestro Señor esta fundación, [h]anse perdido estos papeles, y por que haya memoria como la hay en todos los conventos de estas fundaciones y de las particulares misericordias y providencia con que Dios nuestro señor dispone todas las de nuestra sagrada religión toda en su misericordia, me determiné a escribirla de nuevo con la verdad y fidelidad que devo a Nuestro Señor para cuya gloria ofresco este pequeño trabajo.29 El relato de Mariana de la Encarnación también da cuenta del profundo interés de la monja en torno a los escritos de santa Teresa y de cómo a través de la lectura ella identifica un camino de vida que le parece similar a su propia experiencia. Si bien, es posible señalar que la circulación de manuscritos y de libros de santa Teresa de Jesús entre las carmelitas descalzas fue muy importante, hacen falta más estudios para explicar las dinámicas a través de las cuales los escritos teresianos cruzaron el Atlántico hacia las tierras novohispanas para llegar hasta las manos de mujeres religiosas quienes seguramente recibían los escritos a través de intermediarios venidos de España que podían ser personas cercanas al convento. así se dolía su Magestad de mi destración trayéndome a este tiempo para despertador unos quadernos de la vida de nuestra santa madre Teresa de Jesús, misericordias todas no merecidas; eran de mano estos quadernos, que sus libros aún no estaban impresos, y si lo estaban no havían llegado a mi noticia, leiendo en ellos hisieron tan a mi propósito que me parecía con mi ignorancia tenía alguna semejanza con mi camino que eran de los principios de su vida.30 Las dos autoras hablan también en sus escritos sobre el proceso de construcción y decoración del convento, así como del importante papel que tuvieron los personajes de la sociedad novohispana para que se hiciera realidad la fundación de carmelitas descalzas de la ciudad de México. Inés de la Cruz refiere cómo la Marquesa de Guadalcázar, por ejemplo, donó los retablos y paños siguiendo, para ello, los modelos que se usaban en España. Igualmente, Mariana de la Encarnación da cuenta de cómo se construyeron la iglesia y otras áreas que formarían parte del convento. Los detalles que proporcionan resultan sumamente atractivos para dar una idea de cómo se levantaban los conventos en el sentido material, observando que se trataba de obras que implicaban meses o años 29 Ibid. 30 Mariana de la Encarnación, Relación, p. 22.
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