Mónica Marisol Zavala Cabello 167 monjas colaboraban en los manuscritos, escribiendo diferentes secciones, a lo largo de periodos de tiempo que podían extenderse por décadas o incluso siglos. 20 A diferencia de otras órdenes religiosas como las franciscanas y las capuchinas, las cuales enviaron religiosas desde distintas partes de la península, las carmelitas descalzas no hicieron el viaje sino que buscaron mujeres locales para fundar los conventos femeninos en los territorios americanos. Inés de la Cruz, autora de la obra Fundación del convento [de Santa Teresa la Antigua] no fue enviada expresamente con los arreglos necesarios para llevar a cabo una fundación, sino que llegó con su familia a tierras mexicanas, procedente de la península, siendo aún muy joven pero con una fuerte determinación de dedicarse a la vida religiosa como parte de la orden de santa Teresa de Jesús. Jesús, María, José. Yten. En el nonbre de la sanctísima trinidad, padre, hijo y espíritu sancto y de mi madre y señora, la gran reina del Carmen, oy 5 de setienbre de 1625 años, comienço a escrebir la fundaçión de san José de Carmelitas descalças de México para gloria de dios y que sea serbido y amado de las almas deste berjelito..21 Así empieza el relato de la madre Inés de la Cruz, quien escribe a nueve años de haber concretado la fundación y ya desde las primeras líneas deja plasmada su profunda religiosidad y devoción carmelitana. Como era común, la autora deja ver que el motivo de su escritura responde al encargo de un superior, y refiere detalles interesantes como el nombre del padre provincial perteneciente a la Compañía de Jesús, así como el método de escritura que empleó basado en su memoria y recuerdos. Muchos días a que me mandó haçer esto nuestro padre probinçial, el padre fray Esteban de san José, y al presente el que tengo en lugar de dios, el padre Gaspar de la Figuera, de la Conpañía de Jesús, a quien obedesco de muy [//] buena gana, por entender es gusto de dios en ber mobida la boluntad que asta aquí sentía repunançia; la memoria es poca, la torpeça mucha: el término desde que se fundó nueve años y medio mediante la graçia de dios diré lo que se me acordare.22 Posteriormente, la autora proporciona detalles biográficos que resultan sumamente interesantes en torno a su vocación religiosa, su lugar de origen en España, muy cerca del convento de carmelitas descalzas de Toledo, y el viaje que emprendió con su familia a una corta edad. Puede notarse en sus palabras que para ella el viaje a las Indias estaba asociado a la idea de convertirse en mártir debido a los peligros que representaba, pero que sus dos hermanas no compartían el mismo sentimiento, ni una vocación religiosa. Desde que tube uso de raçón deseé ser religiosa sin jamás aber tenido un brebe pensamiento contrario… Vibían mis padres en toledo, muy çerca del conbento de carmelitas descalças; no mereçí tomar allí el ábito por benirse ellos a las Yndias 20 Owens, “Transoceanic Religious”, p. 318. 21 Inés de la Cruz, Fundación, p. 19. 22 Ibid.
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