Mónica Marisol Zavala Cabello 157 que ahora los historiadores definen con la palabra agency (‘capacidad y voluntad de intervención’)4. La idea de la ‘agencia’ es un eje del presente análisis que sirve para entender la escritura femenina como una “capacidad y voluntad de intervención a través de las letras” integrando una mirada con perspectiva de género a las preguntas sobre el contexto social, histórico y cultural de las escritoras. Con ello, quiero decir que se van a mostrar aquellas particularidades que atañen al género femenino en lo que puede y no puede hacer para llevar a cabo la escritura de un texto como los que veremos a continuación. No tiene las mismas implicaciones en términos de ‘agencia’ una crónica sobre la fundación de un convento escrita por un monje o fraile que un texto de las mismas características pero de puño y letra de una monja novohispana. Esto responde a que la manera de relacionarse con la lectura y la escritura entre hombres y mujeres ha sido distinta en diversos contextos y épocas debido a que está condicionada a las estructuras políticas, sociales, económicas y de género, lo cual representa un punto importante a considerar. De este modo, a lo largo del trabajo se presenta cuál podría haber sido la relación de Inés de la Cruz y Mariana de la Encarnación con la escritura, pero también qué relación tendrían en primer lugar con la lectura, de acuerdo a su origen y en su contexto determinado. La lectura y la escritura se conciben aquí como un binomio que construye la subjetividad femenina de forma muy particular en cada contexto y que resulta fundamental para entender las estrategias discursivas que fueron plasmadas en la escritura femenina. Asimismo, la propuesta recupera de manera general algunos planteamientos teóricos y metodológicos de las genealogías femeninas, observando el papel que tienen en la producción de los escritos el reconocimiento y la visibilización de las mujeres que podían haber servido como modelo o precedente, tanto para Inés de la Cruz, como para Mariana de la Encarnación, durante la primera mitad el siglo XVII. Como se verá a continuación, este punto resulta sumamente interesante debido a que, a su vez, revela con qué otras escritoras buscaron dialogar las protagonistas de este estudio. Tomar los libros y la pluma entre muros conventuales Hildegarda de Bingen (1098-1179), Teresa de Jesús (1515-1582) y sor María de Ágreda (1602-1665) son probablemente los ejemplos más conocidos de mujeres religiosas que dedicaron tiempo a la escritura desde la clausura en la tradición europea, mientras que, para el caso novohispano se cuenta el de la reconocida poetisa y literata sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695). A estas menciones se le pueden añadir muchos nombres más de mujeres religiosas españolas que escribieron desde ambos lados del Atlántico, de quienes en ocasiones sólo existen vagas noticias sobre su vida pero que aparecen como 4 Tiziana Plebani. El canon ignorado. Las escrituras de las mujeres en Europa (siglos XIII-XX). Madrid, 2022, p. 12.
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