Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Beatriz Carla Rodríguez 118 El Buen vivir es una concepción de la vida que cuestiona el desarrollo por su obsesión con la acumulación, el consumo desenfrenado, y búsqueda del lucro, ofreciendo al mismo tiempo la recuperación de la cosmovisión indígena, los objetivos colectivos, incorporando una dimensión humana, ética y holística al balance de los seres humanos y la naturaleza10. Por otra parte, se enfrenta al patriarcado y postula alternativas feministas que reviven la clave del papel de las mujeres en la defensa de la naturaleza y las comunidades de forma análoga al concepto de ayllu11 andino, que son comunidades con raíces territoriales y diversas ecologías sociales. En su actual conceptualización es posible identificar a indígenas y proindígenas, así como ambientalistas con aportes del occidente y criticas radicales al desarrollo. También a estudiosos con reconocimiento de la colonialidad del poder y del saber; criticas feministas al patriarcado y ecofeminismo, la cual trataremos más adelante. El Buen vivir “sumac kawsay” o “sumaj qamaña” ha sido reconocido constitucionalmente en Ecuador, el 2008 por el presidente Rafael Correa, y en Bolivia, el 2009 por el presidente Evo Morales. Pero, las fuertes críticas entre el Buen vivir y las estrategias de los gobiernos de Ecuador y Bolivia han acervado las contradicciones de su filosofía. La socióloga boliviana Silvia Rivera Cusicanqui considera que el gobierno generó un uso retórico de la noción del BV (2011) y algunos intelectuales de la izquierda convencional discrepan que el BV no es una alternativa para el desarrollo negando los valores intrínsecos de lo no humano12. El Buen Vivir como ya lo mencionamos es un paradigma que incluye y comparte otros enfoques como es el caso de los feminismos, ecofeminismos y sus propuestas. Es así como tras el acontecer de la crisis medioambiental surge un movimiento llamado ecofeminismo para responder en la lucha ecológica. Este movimiento social sustenta la convicción que tanto la subyugación de la mujer, como la destrucción del medio ambiente, son consecuencia del sistema patriarcal. El término “Ecofeminismo” fue acuñado por la escritora Francoise D’Eaubonne en su libro de ensayos Le Féminisme ou la Mort (1974) para analizar las conexiones en la explotación de las mujeres y el medio ambiente. Desde finales de los años 70, y la década de los 80 surge el activismo organizado del Ecofeminismo. El Movimiento Verde se forma por mujeres en Kenya y otros países en África contra la deforestación, así como en México, Inglaterra, Estados Unidos y Brasil contra el poder nuclear y los desechos tóxicos. Estas protestas surgieron por la necesidad de contrarrestar las agresiones contra el ecosistema que afectan a distintos grupos de población discriminada por su clase, raza, sexo o lugar geográfico en torno al avance despiadado del capitalismo neoliberal (Plumwood, 1993). 10 Citado en Paula D’Amico Paula. “Diálogos entre feminismos y Buen Vivir/ Vivir Bien: distintas perspectivas, mú ltiples puntos de encuentros”. p. 6. 11 Sistema comunitario ancestral de los indígenas andinos. Era la base socioeconómica de la sociedad Inca. 12 Mónica Chuji, Grimaldo Rengifo, Eduardo Gudynas. 2009.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx