Qorikancha en el Cuzco— es posible encontrar caras almohadilladas y ver las sombras de juntas ligeramente hundidas; pero en el Muro de Llanos la superficie es completamente plana. Se ha discutido en el capítulo 15 y en otras publicaciones que las uniones hundidas son, al menos en parte, el resultado de una técnica usada para cortar las aristas de las piedras, técnica que deja un ángulo diedro entre dos caras adyacentes que excede los 90 grados (Protzen 1986). ¿Qué es lo que hace al muro de Llanos violar todo lo que se conoce sobre la mampostería inca? En los capítulos 14 y 15 me pregunté sobre algunos rasgos que no se encuentran usualmente en las construcciones incas: muchas ranuras con grapas para encajar las piedras, algunas colocadas de manera inusual y muchos bloques de construcción reutilizados. ¿Qué deberíamos pensar de esos rasgos? para responder a estas preguntas, si es que se puede, el autor cree necesario tomar distancia y recomponer la argumentación que inició en el capítulo 15 sobre las posibles influencias tiahuanaco en Ollantaytambo. A los ojos de muchos investigadores, Tiahuanaco es el nexo crucial para entender el súbito surgimiento de la avanzada tecnología en el tallado de la piedra que desarrollaron los incas tanto dentro del Cuzco como en los alrededores, 600 kilómetros al noroeste y 400 años después. Al mismo tiempo, otros estudiosos y la tradición misma afirman que la arquitectura y mampostería de Tiahuanaco proporcionaron el modelo del cual los incas aprendieron y derivaron sus propias habilidades como arquitectos y constructores. De todos los investigadores, John Hemming es el más enfático a este respecto: «Las grandes habilidades de los albañiles incaicos no pueden haberse desarrollado durante el siglo o menos de ascendencia inca [...]. Su brillante mampostería vino claramente del lago Titicaca [...] Sillares rectangulares, grandes bloques de piedra, apretadas juntas poligonales y biseladas: todos estos rasgos pueden ser encontrados en los edificios de la civilización de Tiahuanaco» (1982: 26). En un nivel más inmediato, con respecto a Ollantaytambo, Alphons Stübel y Max Uhle observaron: […] parte de las ruinas (de Ollantaytambo) corresponden exactamente a la conocidísima construcción inca […] Otras partes, sin embargo, muestran que desde un punto de vista estilítico revelan un carácter distinto, y uno reconoce claramente […] que tiene cercana relación al estilo Tiahuanaco […]. Por lo tanto los trabajos de Ollantaytambo deben pertenecer a distintas épocas culturales (Stübel & Uhle 1892:48). 360
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