Picchu, Wiñay Wayna y Patallaqta. En estos tres últimos sitios, la zona de las kancha, encontrada en la mitad sur de Ollantaytambo, también está restringida a sectores específicos. En Machu Picchu, este sector está localizado al este de la gran plaza; en Wiñay Wayna, en el sector inferior; y en Patallaqta, al este de la calle longitudinal. En Wiñay Wayna, la división se refuerza por medio de diferentes tipos de mampostería: piedra cortada y engastada en el sector superior, y piedras sin cantear en el inferior. Tal distinción no se encuentra en los otros dos sitios: en Machu Picchu, la mampostería de piedra cortada y engastada está a ambos lados de la plaza, y Patallaqta está construida enteramente con piedras sin cantear. No existen similitudes, sin embargo, entre estos sitios y Pisaq, otra de las propiedades reales de Pachakuti. Pisaq, a diferencia de los otros sitios, no es un asentamiento unicomponente, sino que consiste de muchos conjuntos dispersos de edificios. Es difícil concebir Pisaq como un asentamiento único y simple, ya que la mayoría de los conjuntos no tienen ni siquiera contacto visual entre ellos. La única conexión que los mantiene unidos es un gran sistema de caminos y escalinatas. Ninguno de los conjuntos muestra mayor simetría en el trazado; es más, muchos de ellos muestran una distribución al azar y solo en algunos casos puede encontrarse algún tipo de «agrupamiento por repetición». Es importante advertir, además, que no existen kancha en Pisaq. Dadas estas diferencias, parece que este complejo pudo haber tenido una función distinta en comparación con otras propiedades reales. Desafortunadamente, nada de lo que se conoce sobre Pisaq permite formular una hipótesis aceptable sobre su rol. Un elemento que parece común a la mayoría de las propiedades reales es la presencia de elaboradas obras hidráulicas. Fuentes hermosamente construidas alimentaban cascadas a través de canales exquisitamente tallados en la roca. El sonido borboteante del agua debe de haber deleitado a los residentes del sitio. Sin importar qué rituales se desarrollaron en ellas, debieron haber sido importantes, ya que las obras hidráulicas se encontraban claramente localizadas a lo largo de los caminos y escalinatas más importantes. En Machu Picchu y Wiñay Wayna, las fuentes principales se ubican al centro del complejo. En Pisaq, un conjunto de fuentes se conecta con un grupo de edificios, conocido como Intiwanata, y otro conjunto, al parecer no relacionado a ningún edificio, se ubica en la depresión debajo del grupo K’alla Q’asa. En el sitio de Ollantaytambo, las fuentes se encuentran en las afueras del poblado propiamente dicho, en un 334
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