Arquitectura y construcción incas

siguen las curvas de nivel y las escalinatas siguen la pendiente del terreno. El asentamiento ocupa dos promontorios naturales y se encuentra claramente dividido en dos sectores por una plaza, la que se amolda a la depresión entre los promontorios. Las kancha se hallan comprimidas, estiradas y distorsionadas en su plano a fin de ajustarse al espacio disponible en las terrazas, como están en Wiñay Wayna, a cerca de una hora de Machu Picchu. Uno de los esfuerzos más impresionantes de planificación y adaptación de la forma de los edificios a un terreno particular puede observarse en Phuyupatamarka (Fig. C.7). Los edificios crecen, literalmente, a partir del lecho rocoso y «abrazan» el terreno hasta convertirse en uno solo con el sitio; lo construido es, de nuevo, inseparable de lo natural. Fig. C.7. Uno de los esfuerzos más impresionantes de planificación y adaptación de la forma construida a un terreno particular puede observarse en Phuyupatamarka. Puede argumentarse que los cánones de planificación se encuentran estrechamente relacionados con el propósito del asentamiento y que una comparación entre asentamientos que no tome en consideración sus respectivas funciones es inapropiada. No existe razón, a priori, para pensar que las propiedades reales deben mostrar similitudes con Cuzco, la capital, o con cualquiera de los centros administrativos o provinciales, tales como Huánuco Pampa o Tambo Colorado. La función de una propiedad real pudo ser lo suficientemente específica y diferente de la de los centros públicos que habría requerido su propia forma de organización y trazado. La división arquitectónica observada en Ollantaytambo tiene su correlato con otras propiedades reales de Pachakuti, tales como Machu 333

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