Arquitectura y construcción incas

remanentes encontrados a lo largo de los aleros de las estructuras aún en pie. Probablemente, la reconstrucción más temprana de un techo a dos aguas inca se le debe a Bingham (1930: 77, fig. 5.2). En su esquema, la carga del techo es soportada por viguetas que salvan la distancia más larga, es decir, de hastial a hastial. Sin embargo, esta es la manera menos práctica de armar un techo de grandes dimensiones, puesto que la carga debería de transmitirse de manera más directa a los muros más largos. Basado en información etnográfica, Bouchard corrigió las debilidades del esquema de Bingham y propuso como estructura principal del techado unos trípodes hechos de postes amarrados entre sí y que se apoyaban en los muros perimetrales (1976: 105-117). Después, Agurto y Lee adoptaron y reelaboraron las ideas de Bouchard. Agurto transformó el trípode en una estructura de cuatro postes, con la cual era posible cubrir distancias de 11 metros a más (1988: 238-251). Lee, inspirado en la descripción de Squier de Sondorhuasi en Azángaro, amplió la propuesta de Bouchard a un sistema completo de techado que incluía la estructura o envigado, los elementos secundarios y terciarios, y la cubierta del techo (1988a: 14-18). La propuesta de este autor es la respuesta más convincente a la cuestión del techado. En el sitio de ’Inkawazi, en las montañas de Punkuyoq, Lee encontró que las bases de los hastiales del edificio principal presentaban muescas en las cuatro esquinas del edificio (Fig. 13.15). Las cabeceras de los muros longitudinales están rebajadas a lo largo, con las mitades interiores a desnivel en relación con las exteriores, con lo que se formaron las repisas. 275

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx