Fig. 11.11. La forma piramidal de los bloques indica que los canteros incas trataron de minimizar el trabajo de ajuste a solo una sección longitudinal delgada en la cara del muro. Fig. 11.12. Un muro cerca de ’Inkamisana, construido con piedras similares a las de la Fig. 11, ilustra claramente esta técnica. impresionante, el interior de las muescas en forma de «T» está bastante pulido, tanto como las superficies en las cuales fueron talladas. Presumiblemente, los bloques adyacentes estuvieron alguna vez sujetos uno al otro mediante una grapa de cobre o bronce en forma de doble «T», la que era insertada o vaciada en estas muescas colocadas en forma opuesta, una en cada bloque. Si bien esta técnica no es común en la mampostería inca, no está solo restringida a Ollan-taytambo. Varios bloques sueltos en el patio al pie del Qorikancha, en el Cuzco, poseen muescas similares, algunas en forma de «T», «U» o de «Cruz de Lorena». Algunos de estos bloques pueden ser los mismos que Ladrón de Guevara (1967) recuperó de los muros coloniales de la iglesia y claustro de Santo 240
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