en las terrazas debajo de la rampa principal y en el patio ubicado en la base de la Colina-Santuario. Otros fragmentos fueron reciclados, en parte dentro de los edificios incas del Sector Medio y en parte en los edificios coloniales, particularmente en la torre de la iglesia. Más adelante se discutirá si los bloques desenterrados por Llanos estaban esperando ser usados en una nueva construcción que nunca se llevó a cabo o si fueron tomados de un edificio preexistente. Lo importante en este punto es que su fisonomía sugiere una estrategia de ajuste como la usada para las piedrascuña. La característica forma piramidal de los bloques indica que los albañiles incas trataron de reducir el trabajo de engastado a una sección longitudinal delgada en la cara del muro y luego rellenaron el resto de la unión con piedras sin cantear (Fig. 11.11). Un muro construido con piedras similares a estas, cerca a ’Inkamisana, ilustra claramente esta técnica (Fig. 11.12). Harth-Terré elogia el uso de las piedras-cuña como la técnica 238
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