Arquitectura y construcción incas

fileteadas que se ubican en la parte más alta, las cuñas entre el segundo y tercer monolito se colocaron en los vacíos desde atrás (Fig. 11.9); todas las demás fueron colocadas desde la parte frontal. Las piedras-cuña en Ollantaytambo y en otros complejos son el sustento para la afirmación de que la parte superior de las piedras colocadas en su sitio se dejaban sin tallar hasta que una nueva hilada se colocaba sobre ellas. Las piedras-cuña no tienen rebordes en su borde superior, pues no lo necesitan debido a que la junta de asentamiento del bloque nuevo podía tallarse de acuerdo a la forma de la piedra-cuña para lograr un ajuste perfecto. Por otro lado, este tipo de bloques son más proclives a desprenderse del aparejo de los muros debido a su forma y a su ajuste más precario (Fig. 11.10). La gran cantidad de piedras-cuñas faltantes en las estructuras del complejo de Ollantaytambo son muestra de ello. Los bloques verdes de andesita fuertemente alterada en la terraza superior de la Colina-Santuario, que fueron excavados por Llanos, son relativamente pequeños. Miden tan solo 50 por 70 por 100 centímetros y pesan, por lo general, entre 500 y 800 kilopondios. Todos tienen una cara rectangular tallada con esmero, trazas de pulido y bordes aguzados. Las cuatro caras adyacentes son trapezoidales, finamente trabajadas solo en la vecindad inmediata de la cara rectangular y, en la mayoría de los casos, los extremos posteriores no están trabajados del todo. Pedazos de bloques de apariencia similar se encuentran dispersos en el Sector Medio de la Fortaleza, 237

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx