del Templo del Sol, se observan entre cuatro y cinco diferentes capas de desechos de riolita rosada entremezclados con fragmentos de cuarcita de martillos de piedra de forma redondeada. Aquí, al igual que en las canteras, los grandes bloques, tales como el Bloque 2, se colocaron sobre plataformas para poder trabajarlos más fácilmente (Fig. 10.2). Fig. 10.1. Marcas de tallado cuadrangulares son evidentes en el Bloque 40, cerca del Templo del Sol. Fig. 10.2. El Bloque Suelto 2 fue colocado en una plataforma para hacer más fácil el trabajo de tallado. Acumulaciones de desechos de riolita rosada, en especial polvo, en las bases del Primer Muro y en el Muro de los Diez Nichos sugieren que el acabado de la cara de los muros se completó con los bloques ya dispuestos in situ.56 Esta técnica debió de haber sido bastante delicada y muy probablemente restringida a las secciones centrales de estas, evitando las uniones. En un experimento de este tipo de acabado in situ que el autor llevó a cabo en las canteras de Rumiqollqa, se dañó la unión entre las piedras cuando se trató de alisar las superficies adyacentes. Varias etapas del proceso de acabado de las superficies de los bloques in situ se aprecian 221
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx