Arquitectura y construcción incas

Capítulo 10 EL CORTADO Y ACABADO DE LAS PIEDRAS Una vez que los bloques cortados y desbastados llegaban desde las canteras al sitio de construcción, eran labrados y se les daban formas adecuadas para su uso final en los muros. A partir de los patrones de corte y las marcas de la aplicación de diversas herramientas en las piedras colocadas en su ubicación final y en aquellas dispersas en el sitio, parece que las mismas técnicas y prácticas fueron usadas tanto para el tallado fino como para el tosco trabajo llevado a cabo en las canteras. LA TÉCNICA PRINCIPAL Concavidades circulares contiguas, paneles cuadrangulares y depresiones paralelas pueden encontrarse en varios de los bloques usados en la construcción. Las concavidades circulares se presentan, por ejemplo, en el Bloque 3, los paneles cuadrangulares son evidentes en el Bloque 40 (Fig. 10.1), mientras que las amplias y poco profundas depresiones paralelas son visibles cuando la luz solar se posa en varios de los seis monolitos ubicados en el muro sureste del Templo del Sol (Fig. 3.11). Todas las superficies trabajadas muestran pequeños hoyos asociados al martillado o golpeado con martillos de piedra (Fig. 10.4). Las hoyos son de mayor dimensión hacia el centro de la cara de los bloques y se afinan hacia los bordes y juntas, lo que sugiere el uso de martillos de mayor dimensión para el acabado de las caras y de pequeños para el de los bordes (Protzen 1985b: 189). Los martillos de piedra —la mayoría de cuarcita, tan grandes como una pelota de fútbol o tan pequeños como un puño— se encuentran aún en el área de la Fortaleza. Cerca de los muros y bloques sueltos se observan, en gran cantidad y dispersos, fragmentos de estos martillos y residuos, en forma de ripios y astillas, de diversos tipos de piedras usadas para las construcciones: riolita rosada, tufo soldado y andesita fuertemente alterada. En un pequeño montículo en el lado noreste del Bloque 2, cerca 220

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