resbaladero, no es claro el propósito para el cual sirvió, en el caso de haber existido. El volumen de agua acarreado por el río Urubamba es de tres a cuatro veces mayor durante la estación lluviosa que durante la seca, que es cuando el nivel de las aguas en el área del vado alcanza entre 1 y 1,2 metros de profundidad. De este modo, sería muy razonable asumir que el paso de los bloques a través del río no ocurría todo el año, sino que se limitaba a los meses de invierno, cuando los niveles de agua son más bajos. Como se mencionó con anterioridad, una vez cruzado el río, los bloques eran trasladados a través de un paso desconocido hacia la base de la Colina-Santuario y de allí, a lo largo de un plano inclinado de 8°, hasta el área del templo. La parte final de este plano está sostenida mediante un formidable muro de contención de 16 metros de altura. MARCAS DE ARRASTRE ¿Cómo fueron transportados bloques que pesaban, muchos de ellos, más de 100 toneladas por más de 5 kilómetros desde las canteras, a través del río y después hasta la Fortaleza? El autor encontró la primera clave hacia la solución de este problema en el Bloque 29, ubicado en el lado suroeste del Templo del Sol, en el cual se observa un pulido suave e irregular atravesado por finas estrías más o menos paralelas (Fig. 9.2). Al parecer, este resulta de arrastrar los bloques sobre la superficie expuesta del camino. Si se inspeccionan las caras pulidas de este bloque se observa que dicho pulido solo aparece en las partes prominentes de la piedra y no en las depresiones. Una inspección más cercana de las depresiones revela bordes bien definidos entre las superficies pulidas y las no pulidas en un extremo y transiciones borrosas y graduales entre superficies no pulidas y pulidas en el otro. De esta característica particular es posible inferir la dirección en la cual los bloques fueron arrastrados. El borde más aguzado en la parte con depresiones era el lado frontal, mientras que el lado menos definido fue el de arrastre. A medida que el bloque se desplazaba, el material de la superficie del camino entraba en contacto con la sección sobresaliente del bloque, escapaba a través de las depresiones y solo se volvía a acumular en la parte posterior de ellas, donde se comprimía y molía entre la superficie del camino y el bloque de piedra, de manera que el borde de arrastre de la depresión se desgastaba. Algunos de los bloques abandonados a lo largo del camino entre las 211
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