Fig. 8.6. En algunos de los grandes bloques se observan canales de 15 a 25 centímetros de ancho por 3 a 5 centímetros de profundidad, visibles a lo largo de las líneas de fractura. Para entender cómo estas piezas pudieron haber sido fracturadas, el autor llevó a cabo un modesto experimento. Con una piedra recogida de los escombros en una cantera, el autor pudo separar, luego de algunos pocos golpes, un pequeño bloque de riolita de grano fino a lo largo de una línea de fractura. La piedra usada como «martillo» era del mismo tipo que el bloque golpeado, con la excepción de que no tenía plano de clivaje. Fue un hecho interesante el que el «martillo» no dejara ninguna marca visible en la pieza separada. La factibilidad de fracturar una roca mediante el uso de una piedra del mismo material, recogida en el mismo lugar, bien podría explicar la ausencia de herramientas diferentes en la cantera oeste. Los amplios canales podrían ser explicados como un continuo martillado o golpeado a lo largo de la línea de fractura hasta lograr que las piezas se separaran. Mientras más pequeño era el bloque, menos golpes se necesitaban para fracturarlo, lo cual brinda una razón para la inexistencia de estos canales en las piedras mas pequeñas. Sin embargo, para responder a las preguntas acerca de cómo precisamente fueron extraídas y trabajadas las piedras en la cantera oeste serán necesarios otros experimentos, así como la correspondiente investigación de campo. ¿Cuál era el uso de las largas piedras aciculares en la cantera oeste? El autor recibió información por parte de los pobladores locales, quienes —al 201
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