Arquitectura y construcción incas

igual que sucedió con Squier con anterioridad— piensan que este tipo de piedras sirvieron para tender el puente sobre el Urubamba. Esta explicación no es muy confiable, ya que el área por recorrer desde cada orilla hasta el pilar aún existente del puente inca es de entre 20 a 30 metros de longitud y estas piedras son muy cortas como para poder llevar a cabo semejante tarea, pero incluso si fuesen lo suficientemente largas quizá se hubiesen quebrado bajo su propio peso. De manera curiosa, no se encuentran piedras aciculares abandonadas a lo largo de las vías de acarreo que salen de las canteras. Los únicos bloques similares a estos en Ollantaytambo son los dinteles sobre las grandes entradas en la Plaza de Manyaraki y los pocos especímenes que yacen alrededor de la parte noreste de la plaza, cerca del llamado Baño de la Ñusta. MARCAS DE TALLADO Las marcas dejadas por el tallado en los grandes bloques de riolita de grano grueso son enigmáticas. Estas marcas se encuentran agrupadas en tres patrones distintos: concavidades circulares contiguas (Fig. 8.7), secciones o paneles casi cuadrangulares adyacentes (Fig. 8.8) y depresiones paralelas adyacentes (Fig. 8.9). Las concavidades tienen de 15 a 25 centímetros de diámetro, las marcas cuadrangulares de 15 a 30 centímetros de ancho y 30 a 50 centímetros de longitud y, finalmente, las depresiones varían entre 15 y 50 centímetros de ancho. Los tres tipos de marcas —concavidades, cuadrángulos y depresiones— tienen entre 2 y 5 centímetros de profundidad. Muchos de los grandes bloques en las canteras tienen una protuberancia residual a lo largo de uno o más de sus bordes inferiores. Las marcas de talla terminan en estas protuberancias, las que se proyectan entre 10 y 30 centímetros. 202

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