Fig. 7.3. Un dintel hecho con troncos amarrados mediante cordeles de fibra vegetal. Cobo menciona que otro recurso para fabricar vigas fue también el tallo de la flor del maguey (1964 [1653]: vol. I, libro V, cap. XX, 211). Yacovleff y Herrera identifican al maguey mencionado por Cobo como la Fourcroya andina (1934: 268).44 La Fourcroya andina, un pariente cercano del agave (Agave americana), es una planta endémica en el Perú y, al igual que el este último, produce floración una sola vez al final del tallo, que puede llegar a medir entre 3 y 4 metros de altura. La mayoría de estos tallos crecen bastante rectos y pueden ser usados como excelentes postes en la construcción de techos y pisos. De hecho, los agricultores del área de Ollantaytambo usan estos tallos en la construcción de sus viviendas. Los carpinteros incas no disponían de sierras —Cobo enfatiza la carencia de instrumentos de carpintería y no se ha encontrado aún ningún tipo semejante— por lo que usaban los troncos de madera que había en los alrededores. Si por alguna razón requerían una tabla o entarimado, los tallaban a partir de un solo tronco: «Y cuando para los edificios de sus caciques y señores, [...] habían de sacar una tabla, era muy despacio y con excesivo trabajo; porque de un arból, por crecido que fuese, no sacaban más de una tabla, cortando y desbastando de un lado y otro con pedernales el tronco, hasta que la tabla venía de quedar del grueso que la querían» (Cobo 1964 [1653]: vol. I, libro VI, cap. II, 236). FIBRAS VEGETALES La Stipa ichu y la Fourcroya andina tienen muchos otros usos adicionales a los anteriormente mencionados. Cobo señalaba que existían diversas variedades de ichu, cada una con un uso específico (1964 [1653]: vol. I, 192
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx