Arquitectura y construcción incas

directa a través de los tres depósitos. Sin embargo, debido al pequeño espacio que los separa y a la forma de sus techos, estos probaron ser particularmente aerodinámicos y, con seguridad, desviaban los vientos de una manera bastante efectiva (Fig. 5.24). El efecto se observa cuando la antorcha se coloca ladera abajo, delante del primero de los edificios. En este caso, el humo sopla hacia la parte superior de los edificios, sin que el humo entre en ninguno de ellos. Zonas de presión negativa se forman en los espacios entre los techos y en la parte posterior del edificio ubicado ladera arriba. Si la antorcha se ubicaba muy cerca del primero de los edificios, parte del humo es succionada al interior de este, pero era expulsada de inmediato hacia fuera a través de las ventanas posteriores como producto de la zona de presión negativa en el espacio plano ubicado detrás. De esta forma, el humo no entraba en lo absoluto en el edificio intermedio (Fig. 5.25). Fig. 5.24. El humo asciende justo sobre los techos de los edificios, hecho que demuestra la eficiencia con la cual estos desviaban los vientos. 160

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