Capítulo 3 LA FORTALEZA Nada amedrentaba a los antiguos constructores; consolidaron la roca allí donde parecía ser no suficientemente sólida. Pueden observarse muros de contención, cuñas de mampostería en grietas y enormes pilares para consolidar el lecho granítico en aquellos puntos donde formaban arriesgados salientes y donde el pronunciado declive del terreno de esquisto estratificado hacía prever derrumbes. De esta manera es la base sobre la cual se levantan estas gradas [andenes], conectadas entre sí por escaleras como, en la cumbre, el majestuoso castillo fortificado. Wiener, Pérou et Bolivie Quien visita Ollantaytambo y llega a la Plaza de Armas desde el este se encuentra con los imponentes andenes de Pumatallis, que suben las laderas del cerro Bandolista hacia la llamada Fortaleza (Fig. 3.1). Este nombre es engañoso de alguna manera, pues teniendo en cuenta su arquitectura, el sitio era, en primer lugar, de carácter sagrado. Es obvio que, debido que es fácil de defender, sirviese de manera ocasional como refugio ante amenazas enemigas. El lugar debería ser llamado, más apropiadamente, la Colina-Santuario, pero aquí se usarán de manera indistinta ambas denominaciones. 100
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